El capitán fue retenido luego de ser acusado de golpista por el Gobierno de Nicolás Maduro, y perdió la vida producto de torturas mientras estuvo en reclusión, según denunció la oposición.

Los detenidos son el suboficial Estiben José Zárate Zoto, de 22 años, y el sargento segundo Ascanio Antonio Tarascio Mejía, de 23 años. Ambos pertenecen a la policía militarizada venezolana.

Un tribunal de Caracas ordenó prisión preventiva para estos dos militares “por su presunta vinculación en la muerte” de Rafael Acosta Arévalo, capitán de corbeta, y “quien se encontraba detenido en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim)”, señaló el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en un comunicado.

Zárate Zoto y Tarascio Mejía, quien además ostenta el rango de teniente, fueron acusados de “homicidio preterintencional” y permanecerán recluidos en el mismo lugar donde estuvo detenido el capitán fallecido.

El fiscal general, Tarek Saab, celebró la detención de estos dos militares y aseguró que el Ministerio Público está “cumpliendo con el compromiso (…) de realizar una investigación objetiva, independiente e imparcial para determinar las causas” de este hecho que ha acaparado la atención mediática en las últimas 48 horas.

De acuerdo con informaciones de la prensa venezolana, Acosta Arévalo fue detenido el pasado 21 de junio por funcionarios de la Dgcim, sin que se indicaran entonces los motivos de su aprehensión.

Según su defensa y voceros de la oposición, el militar fue torturado hasta la muerte y la última vez que se le vio con vida, cuando fue presentado ante el tribunal, no podía mantenerse en pie o hablar.

El Gobierno de Nicolás Maduro denunció el pasado miércoles que desactivó un golpe de Estado que se produciría entre el 23 y 24 de junio y que incluía el asesinato de los principales líderes del chavismo, entre ellos el propio presidente.