Durante el vuelo (el 1133 de Aerolíneas Argentinas), el anciano empezó a tener problemas para respirar y alcanzó casi los 39 grados de fiebre, indicó Infobae y agregó que dos médicos que viajaban en el mismo avión tuvieron que atenderlo.

En ese momento, el argentino confesó que sí había tenido síntomas de coronavirus y que tomó paracetamol para bajar su temperatura, señaló el portal.

Ante esa situación, el piloto evaluó hacer un aterrizaje de emergencia en Río de Janeiro, “una zona considerada de riesgo en medio de la pandemia”, informó el mismo medio. Al final, según el Clarín, se tomó la decisión de continuar hasta Buenos Aires.

De acuerdo con ese último portal, una ambulancia esperó al anciano en el aeropuerto de la capital argentina y lo trasladó a un hospital al ver la gravedad de su estado de salud. Entre tanto, la tripulación y demás pasajeros (se desconoce cuántos eran) fueron puestas en cuarentena, añadió el medio.

Este caso se presentó justo antes de que el presidente Alberto Fernández suspendiera la repatriación de todos los argentinos en el extranjero, concluyeron ambos medios.