La política del gobierno brasileño en Amazonía plantea dudas en cuanto a la continuación de una reducción sostenida de la tasa de deforestación“, declaró el sábado al diario alemán Tagesspiegel la ministra de Medio Ambiente Svenja Schulze.

De 2008 a 2019, el gobierno alemán liberó una partida total por 95 millones de euros (107,46 millones de dólares) para diferentes proyectos de protección medioambiental en Brasil.

De todos modos, Alemania continuará contribuyendo al Fondo Amazonia, creado en 2008 y cuyo donante más generoso, Noruega, amenaza con retirarse.

El país escandinavo anunció un años atrás que sus pagos a Brasil pasarían a la mitad y que podría incluso desaparecer en el futuro.

La llegada al poder en enero del presidente Bolsonaro, declarado escéptico del cambio climático, provocó grandes temores sobre el futuro de la selva amazónica.

En Brasil, donde se encuentra más del 60 % de la selva amazónica, el “pulmón del planeta” pierde sin cesar terreno ante la expansión agrícola que apoya Bolsonaro.

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) informó el martes que la deforestación en la Amazonía brasileña totalizó 2.254 km2 en julio, un 278 % más que en el mismo mes de 2018 (596,6 km2).

La semana anterior, Bolsonaro obtuvo finalmente la cabeza del director del INPE, al que acusaba de mentir o dañar la imagen de Brasil por publicar datos preocupantes sobre la deforestación de la selva amazónica.