Luego de hacer algunas renovaciones a la casa en la que vivirán, los duques de Sussex ya están instalados en su nueva residencia, ubicada a 34 km. de Londres, en los predios donde está ubicada la casa Frogmore, construida en 1801 por orden de la reina Charlotte, según pudo conocer Harper’s Bazaar.

Su cambio de hogar se anunció hace meses y coincide con la inminente llegada de su primer heredero.

El medio estadounidense recuerda que aunque el palacio de Kensington no dio detalles de la decisión de la pareja de mudarse, se rumora que el príncipe Harry lo hace porque “quiere escapar de la vida de la realeza”, mientras cría, junto a su esposa, a su hijo.

Harry y Meghan habían vivido hasta el momento en Nottinghan Cottage, en el palacio de Kensington, cerca del príncipe William y Kate Middleton.

Y sobre la nueva ‘casita’, se conoce que tiene 10 habitaciones, gimnasio y estudio de yoga.