El evento es uno de los más importantes en el mundo del fisicoculturismo y requiere una preparación intensa y mucha disciplina para participar en él, indicó Balestas al diario El Heraldo.

Empecé esta disciplina hace exactamente un año. Me preparé para una competencia en el clásico paisa en Medellín donde quedé campeona. Inicialmente fue un reto personal, quise darme cuenta de que podía cambiar mi cuerpo y darme cuenta hasta dónde podía llegar”.

Para ganar fue necesario seguir una dieta estricta y entrenamientos fuertes. Indicó que ha viajado a certámenes en varios países como Ecuador, donde quedó subcampeona, y en República Dominicana, donde alcanzó la octava posición.

Entre competencia y competencia son cortos los tiempos, entonces no he parado”.

Se alimenta 7 veces al día y su dieta se basa en carbohidratos altos, proteínas y vegetales. “Son carbohidratos de calidad como el arroz integral, avena o batata. Los consumo hasta medio día. La primera comida es a las 8:00 de la mañana, luego cada 2 horas, y así hasta las 10:00 de la noche”, indicó.

La vida de Balestas no es solo deporte y, aunque dice dedicar un 80% de su tiempo a esta disciplina, también se desempeña como administradora de empresas y madre de un niño de 13 años.

Además, aceptó que ‘peca’ de vez en cuando:

Soy un ser humano y me encantan las pizzas, hamburguesas y malteadas. Hay un momento que puedo dármelos, y es después de competir. El cuerpo se ha abstenido de tanto carbohidrato, que comérmelos no hará daño, sino al contrario, un ‘reset’ al cuerpo”.

Agregó que frente a esta disciplina “hay mucho desconocimiento” y que generalmente las mujeres creen que deformarán su cuerpo si la practican.

El cuerpo no pierde su forma. Yo tengo curvas, tengo glúteos y por mi genética barranquillera también tengo cintura. Mi cuerpo no se ha perdido, lo único es que he aportado definición”.

Mar Balestas hizo parte de ‘El Desafío súper humanos’ el año pasado, aunque fue de las primeras eliminadas.