Jorge Rausch anunció este jueves que tuvo coronavirus, se recuperó de la enfermedad sin problema alguno, pero ahora está en suspenso porque esta semana tuvo contacto con una persona que ayer le contó que estaba infectada, motivo por el que tendrá que volverse a realizar la prueba para salir de dudas.

Un acto de prevención fue el que hizo que el cocinero se enterara de que tenía COVID-19. A mediados de agosto, Rausch iba a visitar a su papá, que tiene 75 años, y por eso decidió hacerse la prueba PCR, que finalmente fue positiva.

El chef recibió el resultado el 16 de agosto y fue muy afortunado porque no tuvo ni un solo síntoma. “Estoy perfecto. Hasta el día de hoy no he tenido ningún síntoma”, manifestó el empresario en su diálogo con Semana. Además, ninguno de sus familiares resultó contagiado, ni siquiera su novia, con quien vive en su apartamento.

Nunca tuve síntomas. A uno lo que más le preocupa en ese caso es contagiar a alguien. Todo el mundo se hizo la prueba y todo el mundo salió negativo”, contó.

Lo particular del contagio de Rausch es que, al saber que tenía coronavirus, decidió hacerse la prueba de anticuerpos, que debería haber salido positiva ya que con eso le indicaría que la enfermedad sí estuvo en su cuerpo y que su organismo la venció. Sin embargo, el resultado del test de anticuerpos fue negativo, el mismo que les sale a las personas que no han contraído el virus.

El chef aprovechó la oportunidad para aconsejarles a las personas que, en caso de enterarse de que tienen coronavirus, sean responsables y les cuenten a aquellos con quienes tuvieron contacto días antes de conocer su positivo, ya que eso permitirá que los demás estén alertas y se aíslen. “Apenas a uno le dan el resultado positivo, lo responsable es contar, es decirle a la gente”, agregó.

Si la prueba que se hará en algunos días da negativo, el cocinero retomará su cotidianidad. Pero sobre eso también advirtió: “Hay que cuidarse. Si a mí me dio coronavirus y los anticuerpos me salieron negativos, entonces me puede volver a dar. La lección es que hay que vivir la vida como si a uno no le hubiera dado y tener mucho cuidado”.