Cameron Pettit, de 28 años, Stephen Walter, de 46, y Ryan Reavis, de 36, fueron acusados de conspirar para venderle sustancias controladas que provocaron su muerte, así como por distribución de fentanilo, según la imputación.

Walter fue igualmente acusado por posesión de municiones.

Mac Miller, quien se hizo conocido con una canción sobre el presidente Donald Trump y por haber protagonizado una difícil separación de la cantante Ariana Grande, murió accidentalmente después de administrarse una “mezcla tóxica” de fentanilo, cocaína y alcohol, según la autopsia. 

Las autoridades indicaron que tres días antes de la muerte del intérprete, Pettit accedió a suministrarle 10 ‘blues’, un término callejero para las píldoras de Oxicodona, así como cocaína y el sedante Xanax. 

Pero en lugar de proveerle a Miller de oxicodona genuina, Pettit supuestamente le vendió al cantante píldoras de oxicodona falsificadas, las cuales contenían fentanilo, un poderoso opiáceo sintético que es 50 veces más potente que la heroína. 

La acusación sostiene que Pettit ordenó las píldoras con fentanilo a Walter, y que fueron entregadas al fallecido por Reavis.

La fiscalía señaló que los tres acusados siguieron vendiendo narcóticos del tipo después de la muerte de Miller a pesar de los efectos mortales de esos productos.

Los tres hombres se enfrentan a cadena perpetua sin libertad condicional si son encontrados culpables.

El fentanilo ha sido centro de una importante crisis sanitaria en Estados Unidos en los últimos años. El cantante Prince y al menos 32.000 estadounidenses murieron de sobredosis en 2018 tras consumirlo.