Aunque durante la entrevista Laura Acuña reveló que desde hace mucho tiempo le perdió “miedo al ‘oso'”, su hija de 2 años la hizo pasar por una situación vergonzosa.

Todo sucedió cuando Acuña estaba con su primogénita tomándose las fotos para el formulario del jardín, y la niña gritó por todo el pasillo: “mami, me eché un pedito”.

Sin duda, la gente que estaba en el lugar empezó a reírse por el inocente comentario de Helena, y Laura se sintió muy apenada por la situación.

“Yo de la pena estaba morada, azul, verde, de todos los colores. Ella no le ve malicia, pero pues uno no dice eso”, expresó la presentadora entre risas al programa ‘Lo sé todo’.

Por último, Acuña manifestó que ha sido todo un tema controlar la espontaneidad de su hija, porque cuando está con más gente empieza a decir de todo.