Pero, ¿cómo llegaron a esas instancias? Alejandro Pinzón, director del grupo, le contó a Pulzo que, luego de participar en varios festivales municipales y nacionales en los que salieron triunfantes, en junio de 2018 decidieron inscribirse en el evento internacional.

Allá revisaron la trayectoria de la banda y comprobaron que cumplía con los requisitos, por lo que le enviaron la invitación, añadió Pinzón, y destacó que Danilo Rocha, un exsaxofonista de la sinfónica, que ahora es el alcalde de Nimaima, fue una influencia importante en el fortalecimiento del grupo y en la decisión de apostarle a salir del país a mostrar el talento y, de paso, darle una experiencia de liderazgo a los niños.

“El líder se forma por sus experiencias. Esta es una experiencia que le va a marcar la vida a los niños y a sus planes de vida […] Ir al Europees Muziekfestival Neerpelt es una responsabilidad muy grande para la que hemos trabajado muchísimo, porque es representar al país en un concurso de más de 67 años, muy importante de Europa. La expectativa de los niños, de entre 7 y 15 años, es muy grande”, afirmó el director.

Por eso, confiados en sus capacidades y con la emoción de salir del país por primera vez, antes de que su solicitud fuera aprobada y los invitaran al concurso europeo, los integrantes de la banda y sus familias empezaron a hacer eventos para recolectar el dinero del viaje que los llevará por Amsterdam, Bruselas, Niper, Brujas y París, que será entre el 29 de abril y el 13 de mayo e incluirá visitas pedagógicas a museos y otros lugares para que los menores vivan la experiencia completa.

“Con venta de comida, rifas y otras actividades” han logrado recoger casi 80 millones de pesos, y luego recibieron la noticia de que la Alcaldía de Nimaima les dará 120 millones y la Gobernación, 100 millones de pesos, reveló el director de la banda.

No obstante, aún les faltan algunos recursos (alrededor de 60 millones de pesos), por lo que crearon la Fundación Internacional Zion Music (NIT 901241961-5) para pedir ayuda a empresas privadas y ciudadanos, que pueden hacer donaciones a través de la cuenta de Bancolombia 892000139-65.

Mientras terminan de recolectar el dinero de su viaje, la sinfónica sigue ensayando alrededor de nueve horas a la semana con los instrumentos de hasta 20 millones de pesos que les presta el municipio. Eso sucede en el casco urbano de Nimaima, al que varios niños de la banda tienen que llegar caminando, y tardan hasta 40 minutos.

“La mitad de la banda son niños del campo, que están a 30 o 40 minutos del casco urbano, y lo maravilloso es que hay un compromiso de ellos y los padres de venir a participar. O sea, salen de la escuela, van a la casa a almorzar, bajan a la escuela de formación musical gratuita y a hacer tareas, y vuelven a la casa. […] Cuando terminamos los ensayos muy tarde, yo tengo mi carro o vamos en motos y dejamos a los niños, e igualmente los papás están pendientes. […] Ese es un esfuerzo de un deseo de salir adelante, de hacer las cosas”, puntualizó el director de la sinfónica en la entrevista con este medio.

A continuación, un video con una de las presentaciones de la sinfónica de Nimaima, publicado en YouTube.