La artista, de 36 años, aceptó cargos de asociación para delinquir, y enfrentaría un máximo de 40 años de prisión (20 por cada crimen) cuando sea sentenciada por el juez de Brooklyn Nicholas Garaufis, el próximo 11 de septiembre.

Mack sería culpable de reclutar mujeres para un supuesto grupo de autoayuda que luego las forzaba a tener sexo con su líder, Keith Raniere, de 58 años, arrestado en México hace poco más de un año.

Las “esclavas” de la secta, situada en Albany, la capital del estado de Nueva York, eran tatuadas a fuego vivo con un símbolo con las iniciales de Raniere. Las víctimas eran inmovilizadas por otras mujeres y las sesiones eran filmadas.

Rainiere fue arrestado por tráfico sexual tras operar durante los últimos 20 años una serie de supuestos programas de autoayuda en el marco de una organización llamada “Nxivm”. Además de centros en Estados Unidos, tenía representaciones en México, Canadá y Sudamérica.

Los cursos de cinco días costaban 5.000 dólares y las participantes, que con frecuencia quedaban endeudadas, debían trabajar para la organización. Una de sus misiones allí era tener relaciones sexuales con el “maestro”, mientras eran alentadas a reclutar a otras para subir en la escala jerárquica.

Mack, en el segundo nivel de la pirámide, es acusada de crear un programa paralelo de Nxivm para el que reclutaba actores.