La compañía, nacida en Brasil, presentó la solicitud de protección por bancarrota en Nueva York, en la que sería la mayor bancarrota de una compañía en Latinoamérica.

La empresa debe reestructurar alrededor de 22.490 millones de euros de deuda (25.000 millones de dólares).

Si el procedimiento brasileño es reconocido en el tribunal de Nueva York, Odebrecht podría disfrutar de los beneficios de las leyes de bancarrota de Estados Unidos, como la protección contra la incautación de activos en el país.

El pasado mes de junio el grupo se declaró en bancarrota en Brasil después de verse implicado en una investigación por corrupción en la que la compañía admitió haber pagado alrededor de 719 millones de euros (800 millones de dólares) en sobornos para conseguir contratos durante 2016.

En diciembre de ese año, el Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló que Odebrecht había pagado 788 millones de dólares en sobornos a funcionarios gubernamentales en doce países: Argentina, Brasil, Colombia, la República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú, Venezuela y Angola.