El primer registro al que se refiere el Dane data de principios del 2015, que también es el más alto que se ha registrado, con un 49,5 % de ocupación informal. Desde entonces, el índice experimentó una leve disminución hasta principios del 2019, cuando se ubicó en 47,3 %.

Para principios del 2020, justo antes de que la pandemia de COVID-19 impactara el país, la cifra había subido a 47,9 %, pero para comienzos del 2021 subió más de un punto porcentual, hasta 49,2 %; a solo 0,03 % del peor nivel registrado.

El Dane también indica que el fenómeno afecta de manera mucho más significativa a las mujeres que a los hombres. Aunque en los últimos años la informalidad en mujeres ha venido disminuyendo gradualmente, sigue siendo mayor que en los hombres. Este año, 49,1 % de los trabajadores informales son mujeres.

En los hombres, por el contrario, el empleo informal tuvo un pico de 45,5 % a principios del 2018 y luego disminuyó de manera importante un año después, ubicándose en 43,9 %. Sin embargo, desde entonces el índice para la población masculina experimentó su peor ascenso, y este año alcanzó un 47,4 %.

Las ciudades con mayores índices de informalidad laboral

La pandemia ha impactado la economía colombiana de forma certera, produciendo la primera recesión en dos décadas. El desempleo también ha alcanzado niveles inusitados y de la mano de esto ha crecido la informalidad.

Se trata de una realidad que impacta a ciudades y áreas metropolitanas, pero no a todas les toca por igual. El rebusque ha sido una opción más palpable en 17 ciudades que están por encima del promedio nacional. Cúcuta es la ciudad con mayor impacto, con 72,5 % de su población ocupada informalmente.

Después, la constante indica que el norte del país parece ser el más afectado por la informalidad, pues a la capital nortesantandereana la siguen Sincelejo (67,3 %), Santa Marta (66,1 %), Riohacha (64,8 %), Valledupar (62,9 %), Barranquilla (60 %) y Montería (59,9 %).

Quibdó, Armenia, Florencia, Pasto, Villavicencio, Bucaramanga, Cartagena, Popayán, Neiva e Ibagué también están por encima del promedio, mientras que Cali está en la media (49,1 %) y Medellín (42,9 %) y Bogotá (42,7 %) están un poco por debajo.