Un aumento del 38,5% en el salario mínimo para 2027 podría elevar el déficit fiscal de Colombia en cerca de $11 billones, según estimaciones de Henry Amorocho, profesor de la Universidad del Rosario.
El académico calcula que el incremento sumaría 0,55 puntos porcentuales del PIB al déficit, que pasaría de una proyección de 9,4% a un nivel cercano al 10%.
El impacto estaría relacionado con mayores gastos del Estado en pensiones y personal, además de una posible reducción del recaudo del impuesto sobre la renta.
A estas presiones se sumarían riesgos para la inflación, las tasas de interés y el crecimiento económico.
David Cubides, economista jefe de Banco de Occidente, advirtió que un ajuste de esa magnitud podría aumentar las presiones inflacionarias y limitar la capacidad del Banco de la República para reducir sus tasas.
Por su parte, Luis Fernando Mejía, de Lumen Economic Intelligence, señaló que las micro y pequeñas empresas podrían enfrentar dificultades para asumir los mayores costos laborales, lo que incentivaría la informalidad y reduciría la contratación formal.
Como alternativa, Corficolombiana plantea un aumento del 8%, calculado con base en una inflación proyectada de 6,8% para 2026 y un crecimiento de la productividad de 1,2%.
La negociación entre Gobierno, empresarios y sindicatos deberá equilibrar el poder adquisitivo de los trabajadores con la sostenibilidad fiscal y económica del país.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO