El confinamiento y el cierre de la economía para evitar la propagación del COVID-19 en el país empeoraron aún más la situación de los trabajadores colombianos; pese a las medidas económicas y advertencias del Gobierno a las empresas para evitar despidos y suspensiones de contratos, la cifra de desempleo en el país alcanzó la cifra más alta para este mes en década y media.

En marzo, de acuerdo con el director de la entidad, 2’969.000 colombianos se encontraban sin empleo; en total, la población ocupada en marzo se redujo en 1,5 millones de personas.

“Vemos que el incremento en la desocupación en las ciudades fue significativo en marzo. Tenemos que entender que en estas condiciones de confinamiento son mucho más duras y complejas de enfrentar por los hogares urbanos”, destacó Oviedo.

El director destacó que durante el tercer mes del año el desempleo les pegó más duro a las mujeres que a los hombres; según él, las ocupaciones más vulnerables en el país fueron las de servicios, entretenimiento, recreación y hoteles. 

“La parálisis del sector manufacturero representó una disminución de la población ocupada de miles de personas, lo mismo pasó en el sector de comercio y reparación de vehículos”, añadió el Oviedo.

En el primer trimestre del año, de acuerdo con cifras de la entidad, Quibdó, Cúcuta e Ibagué fueron la ciudades con la mayor tasa de desempleo en Colombia; en contraste, Barranquilla, Cartagena, Bucaramanga y Bogotá fueron las que tuvieron mejores resultados en materia laboral.