En Gol Caracol se transpira fútbol. Encuentra acá toda la información de la Selección Colombia, las figuras a nivel internacional, lo mejor de la Liga colombiana y el seguimiento del balompié internacional.
El presente institucional de Boca Juniors ha sido recientemente sacudido por declaraciones del presidente del club, Juan Román Riquelme, quien se refirió con franqueza a la compleja relación con el delantero colombiano Sebastián Villa y la gestión interna que lideró el entrenador Miguel Ángel Russo durante los momentos más críticos de la permanencia del futbolista en la entidad. En diálogo con AZZ Stream, citado por Noticias Caracol, Riquelme optó por una posición conciliadora pero sin evasivas, abriendo la puerta a aspectos poco conocidos del manejo interno de situaciones sensibles, y mostrando la postura tanto de la dirigencia como del cuerpo técnico durante ese período de tensión.
La polémica tomó fuerza tras unas declaraciones recientes de Villa, quien actualmente forma parte de Independiente Rivadavia. El atacante colombiano, en su testimonio, aseguró que su vínculo con Riquelme se terminó de manera poco amistosa y, para sorpresa de muchos hinchas del club de la Ribera, manifestó que no descarta en el futuro vestir la camiseta de River Plate, eterno rival de Boca. Ante esto, Riquelme indicó que siempre ha sentido afecto por el jugador, pero relató con claridad los hechos recientes: “Se fue a Colombia y volvió a los 40 días. Cuando llegó de nuevo, entrenó como debía y luego decidió que no quería seguir trabajando, llámalo como quieras. Esa es la verdad, es muy simple”, sintetizó el directivo en sus declaraciones recogidas por el citado medio.
Sin embargo, el aspecto más enigmático surgió cuando Riquelme hizo referencia a Miguel Ángel Russo, el entonces director técnico de Boca Juniors. Consultado sobre el manejo de los problemas extrafutbolísticos que involucraron a Villa, Riquelme deslizó que tanto él como Russo han preferido mantener reservas sobre lo ocurrido, resaltando la discreción del entrenador: “Ambos le tenemos cariño, pero él se llevó muchas cosas a la tumba y yo también me las voy a llevar”, enfatizó. De este modo, dejó entrever que existieron situaciones conflictivas de las que solo unos pocos conocen la totalidad de los detalles.
Adicionalmente, Riquelme aprovechó la oportunidad para cuestionar el tratamiento mediático que recibió el tema de Villa cuando vestía la camiseta xeneize. Según sus palabras, durante la estadía del colombiano en Ezeiza, la prensa les exigía reiteradas explicaciones sobre el protocolo de género del club ante las situaciones judiciales del jugador, mientras que no observa la misma presión ahora que Villa juega en Mendoza, con Independiente Rivadavia. “Pareciera que desde su llegada allá, juega en otro país”, reflexionó el presidente, señalando una posible diferencia en el foco mediático.
En conclusión, mientras Sebastián Villa busca consolidar su carrera en Mendoza, Riquelme cerró filas en torno al espíritu de gratitud, aclarando que para él, los sentimientos negativos quedan al margen y deja la puerta abierta a una relación cordial en el futuro, aunque no olvida la importancia de ser agradecido.
¿Cómo ha sido el papel del protocolo de género en Boca Juniors y en otros clubes argentinos ante casos mediáticos como el de Sebastián Villa?
El manejo de los casos de violencia de género en los clubes de fútbol ha cobrado fuerte relevancia en Argentina, sobre todo en instituciones de gran visibilidad como Boca Juniors. Según los testimonios recopilados por Noticias Caracol, el club fue objeto de constante escrutinio por parte de los medios y parte de la opinión pública, especialmente en relación con la eficacia de sus protocolos internos para abordar situaciones judiciales vinculadas a sus jugadores. Riquelme enfatizó que dicha presión mediática fue notoriamente superior durante el paso de Sebastián Villa por Boca, comparado con la actualidad del futbolista en Independiente Rivadavia.
En este contexto, el análisis del papel que cumplen los protocolos de género en los clubes resulta fundamental para comprender no solo la respuesta institucional, sino también la percepción pública de estos mecanismos. La diferencia en el tratamiento mediático que describe Riquelme permite reflexionar acerca de si el enfoque sobre la responsabilidad social de los clubes está condicionado por la magnitud de la institución o por otras variables, y si realmente existe un estándar equitativo en la exigencia y supervisión de estos protocolos en el fútbol argentino.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO