“Si yo vengo a trabajar en fútbol y no hay fútbol, me tengo que ir”, afirmó el entrenador colombiano en una rueda de prensa que ofreció horas después de que se conociera la polémica decisión del plantel chileno.

“Si la materia prima, que son los jugadores, no están disponibles por uno u otro factor, el espíritu de estar yo aquí se pierde”, agregó. El técnico comentó que la decisión de sus jugadores está motivada por una situación social “atípica”, pero se preguntó “cuándo se va a normalizar”.

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Agregó que para el partido amistoso con Perú no convocó jugadores de la liga local debido al parón que se registra desde el 18 de octubre, cuando comenzó el estallido social que demanda reformas al Gobierno.

“No los convoco para que la liga se ponga al día, pero la liga no juega. Entonces, ni están para la selección ni para sus clubes, y estamos perdiendo todos y estoy perdiendo yo”, lamentó Rueda.

En forma simultánea, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de Chile anunció la suspensión de los partidos de los campeonatos nacionales que estaban programados para este fin de semana.

Rueda admitió que siente tristeza y rabia con una situación que se torna incierta de cara a las eliminatorias del Mundial, que comenzarán en marzo. El colombiano admitió que le sorprendió la decisión de los futbolistas de no jugar contra Perú.

Aseguró que antes de que llegaran a Chile para comenzar los entrenamientos había conversado con algunos y le habían mostrado su disposición de afrontar el partido. Al parecer, una vez que aterrizaron en Santiago, se enteraron de primera mano de la situación, conversaron con sus familias y entre ellos cambiaron de opinión.

“Los jugadores llegaron con una gran disposición, se reunieron y tomaron esta decisión de solidarizar por todo lo que está viviendo el país. Es algo muy respetable”, dijo Rueda. En cuanto a su parecer personal, comentó que, como extranjero, está “en una posición neutral”.

El amistoso ante Perú es el único que tenía programado Chile en esta fecha Fifa porque el otro encuentro previsto inicialmente, contra Bolivia en casa, fue suspendido la semana pasada por las protestas sociales, que van por su cuarta semana y que han dejado ya al menos 20 fallecidos y miles de heridos.