La policía de esa ciudad brasileña detuvo al futbolista, que no fue convocado para la Copa América, cuando estaba conduciendo en estado de embriaguez. Las autoridades le pidieron a Marcelo que se sometiera a una prueba de alcoholemia, pero el jugador se negó.

Por tal motivo, los policías le retuvieron el pase de conducción a Marcelo y le impusieron una multa de 600 euros. El brasileño no podrá conducir durante un año pero, para su fortuna, la sanción solo rige en ese país, reseñó el diario Olé.

Eso quiere decir que el lateral no tendrá problema para usar su coche en Madrid, ciudad en la que vive desde hace bastantes años.

Esta no es la primera vez que Marcelo se ve implicado en faltas disciplinarias en Brasil. Hace 6 años, el jugador fue multado en Madrid con 6.000 euros por conducir sin puntos en el registro.