El deportista colombiano de 24 años terminó en el cuarto lugar de la prueba de los 69 kilogramos que ganó el chino Shi Zhiyong el 9 de agosto de 2016, pero nueve días después fue anunciado como bronce en dicha prueba porque el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por sus siglas en francés) descalificó al kirguís por dopaje.

Mosquera, al recibir la presea durante la Asamblea Ordinaria del Comité Olímpico Colombiano (COC), expresó:

“La estaba esperando, se demoró un poquito, pero es un impulso para seguir adelante, para seguir motivado, con las mismas ganas de ir a Tokio y poder hacerlo muy bien”.

Artykov fue descalificado de la competencia después de dar positivo por estricnina, un estimulante prohibido por la Agencia de Control Antidopaje (Wada, por sus siglas en inglés).

El colombiano levantó un total de 338 kilogramos, producto de 155 en el arranque y de 183 en el envión, un kilogramo menos que el kirguís, en la prueba que se disputó en el centro de convenciones Riocentro, de Río de Janeiro.

Sobre el caso de Artykov, Mosquera afirmó que “estuvo mal lo que hizo (su rival) porque siempre se debe tratar de estar limpio y entrenar muy fuerte”.

La medalla de Mosquera es la séptima de Colombia en la halterofilia de los Juegos Olímpicos tras las obtenidas, entre otras, por María Isabel Urrutia, que ganó oro en los 75 kilogramos en Sidney 2000.

Desde aquellas justas, los levantadores colombianos han obtenido medallas en todas las ediciones que se han disputado: Mabel Mosquera, en Atenas 2004; Diego Salazar y Leidy Solís, en Pekín 2008, y Óscar Figueroa, plata en Londres 2012 y oro en Río 2016.

En la ceremonia, también fue premiado el pugilista Céiber Ávila, que recibió el diploma olímpico por su participación en la categoría de 49 a 52 kilogramos en Rio 2016.