El corredor ibérico fingió ir al carro de su equipo por hidratación a 146 kilómetros de meta; sin embargo, tomó el bidón que le estaban alcanzando por algunos metros para ser impulsado y después lo devolvió.

Este proceder dejó en evidencia el flojo desempeño de Carretero en la jornada de 204 kilómetros que fue ganada por el ecuatoriano Jhonatan Narváez, pues arribó con un retraso de 34:19 como integrante del último grupo de rezagados.

Lo particular es que no es la primera infracción de este estilo en el actual Giro de Italia, ya que en la quinta jornada el local Valerio Conti (aún en competencia) hizo algo similar al sujetarse de la ventana de un vehículo acompañante.

En video, Carretero siendo remolcado en la etapa 12 del Giro: