Todo fue producto de la avalancha de positivos, luego de las pruebas de COVID-19 efectuadas al ‘pelotón’ el lunes, día de descanso.

A primera hora de la mañana, un comunicado de la Unión Ciclista Internacional (UCI) y la organizadora de la carrera, RCS Sport, informaba del positivo de dos corredores, uno de cada equipo, el neerlandés Steven Kruijswijk, uno de los aspirantes a luchar por entrar en el podio final (era undécimo en la general a 1:24), y el australiano Michael Matthews, que quedaron aislados tras dar positivo.

Se anunció el abandono de ambos y del equipo Mitchelton-Scott abandonaron el Giro de Italia por positivos de coronavirus, en los test realizados este lunes durante la jornada de descanso.

“En cumplimiento del protocolo sanitario del Giro de Italia desarrollado de acuerdo con la UCI y en consonancia con las medidas de contención dictadas por el Ministerio de Sanidad italiano, todos los equipos (ciclistas y personal) fueron sometidos a tests los días 11 y 12 de octubre, en total 571 pruebas realizadas”, señaló un comunicado.


Además, también dieron positivo seis miembros del personal de los equipos técnicos, cuatro del Mitchelton-Scott, uno del AG2R-La Mondiale y uno del Ineos Grenadiers.

Tras la séptima etapa había abandonado la prueba el líder del Mitchel-Scott Simon Yates, que dio positivo en las dos pruebas PCR a las que se sometió tras mostrar síntomas leves de la enfermedad.

El Jumbo-Visma anunció posteriormente su abandono para proteger la salud de sus corredores y al equipo técnico.

Tampoco tomó la salida el estadounidense Lawson Craddock, del EF Pro Cycling.