El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...
Atlético Nacional afronta la temporada 2026 con una apuesta sólida en el arco: la contratación de Kevin Cataño, un joven guardameta de 22 años que destaca no solo por su juventud, sino por atributos que el fútbol moderno considera esenciales. Cataño, con sus 1,99 metros de estatura, se instala de inmediato entre los porteros colombianos de talla internacional, hecho que refuerza el perfil físico y técnico que hoy exigen los clubes más competitivos. Según El Colombiano, su llegada ha despertado en la afición una expectativa similar a la que en su momento generaron arqueros como David Ospina y Franco Armani, ambos figuras que alcanzaron su consolidación en el llamado “Rey de Copas” antes de dar el salto al exterior.
El fichaje de Cataño se produce en un contexto particular: Nacional cuenta aún con Harlen Castillo, otro arquero de reconocidos reflejos en la atajada de penales, y mantiene la referencia de David Ospina, quien, pese a su legado, ya es visto por muchos como cercano al retiro. Esta combinación de veteranía, presencia inmediata y apuesta de futuro ofrece al club una estructura competitiva en un año donde los objetivos prioritarios son la Liga colombiana y la Copa Sudamericana. A su vez, el movimiento genera incertidumbre sobre el futuro de Luis Marquínez, quien podría buscar nuevos retos en otro club para ganar continuidad, o, en condiciones cambiantes, quedarse si algún otro arquero es transferido antes del inicio de la Liga Betplay-1 de 2026.
El crecimiento físico de Cataño lo pone en la misma lista que figuras globales del balompié contemporáneo, como Thibaut Courtois (Real Madrid, 2,00 m) y Kjell Scherpen (Royale Union Saint-Gilloise, 2,06 m). En un fútbol en el que la estatura de los porteros ha dejado de ser solo una característica para convertirse en un verdadero filtro, el nuevo arquero verde encarna el modelo de guardameta que impera en equipos de élite, donde difícilmente un titular mide menos de 1,88 m.
Las virtudes de Cataño no pasan desapercibidas: su actuación en la final del Torneo BetPlay 2025 defendiendo al Real Cundinamarca frente al Cúcuta Deportivo fue clave. No solo atajó dos penales durante el juego, sino que brilló en la definición desde los once metros, deteniendo dos remates más. Aunque su equipo no logró el título, esa noche marcó su proyección, captando la atención no solo de Nacional, sino de otros equipos nacionales y extranjeros.
El origen de Cataño es especial para la institución: durante once años recorrió la cantera verdolaga, un desarrollo que entrenadores como Édigson “Prono” Velásquez no dudan en elogiar por su disciplina y madurez. Según declaraciones recopiladas por El Colombiano, la experiencia y el crecimiento adquiridos en el ascenso nacional —donde compitió y adquirió minutos cruciales— fueron determinantes para su vuelta a casa, con un nivel de enfoque y una comprensión del rol mucho más elevados en comparación con su anterior etapa.
Cataño, hijo del exzaguero Édgar Cataño (campeón de Copa Libertadores con Once Caldas en 2004), debutó como profesional en Valledupar FC y ahora buscará consolidarse en la máxima categoría del fútbol colombiano. Con un contrato hasta diciembre de 2028, está listo para estrenarse con Nacional frente a Chicó, sujeto a la decisión final del técnico Diego Arias. De acuerdo con las fuentes consultadas, Atlético Nacional no solo gana un arquero para el presente, sino también un proyecto de largo aliento, reflejo de la confianza del club en su proceso de formación interna y su identidad futbolística.
¿Por qué es tan importante la estatura en los arqueros de fútbol en la actualidad?
La pregunta surge de la tendencia actual en el balompié internacional, donde los porteros con gran altura dominan las nóminas titulares de los clubes más importantes. Según lo reportado por El Colombiano, arqueros como Thibaut Courtois o Kjell Scherpen encabezan un grupo de jugadores cuya estatura supera con frecuencia los 1,95 metros, siendo el biotipo considerado casi indispensable en el alto nivel. Esta característica física permite cubrir mejor el arco, llegar a balones más difíciles y tener una ventaja notoria en el juego aéreo, factores que marcan la diferencia en situaciones de máxima exigencia.
Además, la evolución táctica del fútbol ha impuesto nuevas funciones al guardameta, quien debe intervenir fuera del área y participar en la salida del equipo. Así, la altura combinada con agilidad y destreza convierte a los arqueros en piezas fundamentales tanto en defensa como en el inicio de las transiciones ofensivas, reforzando su rol dentro del sistema de juego moderno.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO