Este lunes, Everton, de Yerry Mina y James Rodríguez, debía jugar su último partido del año, aunque no podía contar con la presencia del volante colombiano, quien está lesionado desde hace algunas semanas.

Sin embargo, en las últimas pruebas realizadas al Manchester City, su rival, se detectaron casos positivos de COVID-19 dentro de la plantilla, una situación que alertó a la institución, así como lo estuvo el país por una nueva cepa hace una seman.

Aunque no dieron a conocer la cifra, este nuevos contagiados se suman a los cuatro reportados la semana anterior, lo que revela un brote dentro del club que se debe controlar.

Algunas de las medidas que el Manchester City usará es cerrar el campo de entrenamiento por los próximos días y aislar a cada uno de los jugadores y personal de apoyo para esperar que el virus se desarrolle en las personas que estén contagiadas. Además, antes de retomar entrenamientos todos deberán someterse a nuevas pruebas.

“Todos los casos positivos que involucren a jugadores y personal observarán un período de autoaislamiento de acuerdo con el protocolo de cuarentena de la Premier League y el gobierno del Reino Unido”, indicó el club en su comunicado oficial.

Así como no se podrá jugar el partido contra Everton de este lunes, el encuentro del 3 de enero del 2021 entre Chelsea y Manchester City tampoco se disputaría, pero todo dependerá de cómo avance la situación.

¿Quiénes son los jugadores contagiados?

Los primeros futbolistas aislados por dar positivo en estas pruebas fueron Gabriel Jesús y Kyle Walker, quienes no estaban convocados para el partido contra Everton.

Sobre este segundo grupo de personas infectadas, en Inglaterra aseguran que son cinco futbolistas de la plantilla principal, quienes deberán ser sometidos a otra muestra para confirmar el primer resultado.