Al ver que aplazaron para el 2021 las justas, Caterine Ibargüen decidió mover el final de su carrera y volverlo a fijar para la competencia que afronte en los Juegos de Tokio.

De esta manera, en 2020 la atleta colombiana no tendrá muchas preocupaciones ya que su principal objetivo ya no está en el calendario y las principales competencias del atletismo mundial sufren un destino incierto ante la pandemia mundial por el coronavirus.

“Este año, sin embargo, voy a ver el lado positivo. Esto servirá para una mejor recuperación y una preparación óptima. Hasta esta fecha, continuaré por Tokio en 2021″, aseguró Caterine en un comunicado difundido a la opinión pública.

Ibargüen podría competir en salto triple y largo en los próximos Juegos Olímpicos, pero tiene claro que solo participará en la primera disciplina, en la que se consagró como una de las mejores atletas de la década y logró una medalla de plata en Londres 2012 y una de oro en Río 2016.

La venezolana Yulimar Rojas será su principal rival en la defensa del título olímpico en Tokio. La colombiana la tendrá bastante difícil ya que, el año pasado, Rojas estuvo muy cerca de romper el récord mundial del salto triple.