“Es increíble que el Gobierno quiera acoger la Copa América en Brasil, en un momento en que la pandemia se agrava y llena como nunca nuestros cementerios y hospitales”, declaró Calheiros, en la apertura de una sesión del Senado que intenta esclarecer si el Gobierno es responsable del descontrol de la crisis sanitaria. 

Según Calheiros, la Copa América, que la Conmebol ha anunciado que se jugará en Brasil, “se transformará en un campeonato de la muerte” si se celebra en uno de los países más afectados por la pandemia, que supera los 462.000 fallecimientos y que, según los especialistas, está frente a una nueva ola de la pandemia. 

“Ya que no podemos apelar al Gobierno ni a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), me dirijo a la selección brasileña, a sus jugadores, a su entrenador, a Neymar, para pedirles que no acepten la Copa América en Brasil”, agregó Calheiros.

“El campeonato que debemos disputar es el de la vacunación. Esos son los goles que debemos marcar, Neymar. No permitan que se entre al campo mientras sus amigos, sus parientes, sus conocidos, siguen muriendo en nuestro país”, concluyó. 

La Copa América, que deberá comenzar el próximo 13 de junio, iba a ser celebrada por Argentina y Colombia, pero ambos países fueron bajados de la organización del torneo por diversas causas, entre las que citaron la alta incidencia de la pandemia de coronavirus. 

La Conmebol anunció que la nueva sede será Brasil y este martes el presidente Jair Bolsonaro expresó su apoyo a que el país organice el torneo de selecciones sudamericanas. 

“Hay Copa Libertadores, hay Copa Sudamericana, ahora vienen (partidos) de las Eliminatorias” para el Mundial de Catar, dijo Bolsonaro en relación a torneos que se están jugando desde hace meses. 

“Nadie dice nada de eso, pero si es la Copa América entonces va a causar aglomeraciones y no se puede jugar“, apuntó en forma irónica, para insistir en que su Gobierno está dispuesto a aceptar el torneo, aunque aún discuten algunos detalles de la organización. 

“Es el mismo protocolo (de seguridad) de la Copa Libertadores”, insistió Bolsonaro para justificar su apoyo al torneo. La designación causó una ola de críticas de especialistas sanitarios y sectores políticos que consideraron esa decisión “irresponsable” cuando el país continúa sin controlar la pandemia de COVID-19.

Este fue el mensaje de Calheiros: