Eventualmente la salud mental se ha deteriorado gracias al aislamiento, en una conversación con El País, la filósofa Elsa Punset comenta que “Tenemos un cerebro programado para sobrevivir que presta más atención a sensaciones como el miedo o la ira. Imponemos un sesgo negativo a lo que recordamos”.

La respuesta para evitar ese sesgo negativo está en la naturaleza; integrarla en la vida cotidiana es una estrategia fundamental para reequilibrar el cerebro y entrenarlo en positivo.

“La desconexión con la naturaleza nos desvitaliza; literalmente: perdemos vida”, expresó Punset.

Científicamente es posible entrenar el cerebro en positivo, esto lo explica el estudio de la doctora Richa Sood en la Red de noticias de Mayo Clinic: “El cerebro está creado para cambiar, a esto se le llama neuroplasticidad. Por lo tanto, al pensar positivo de manera regular, el cerebro eventualmente formará nuevos caminos y esto creará una actitud más positiva en general”.

La doctora Sood comparte 3 simples pasos para empezar a entrenar el cerebro:

  1. Ser grato: “Sentirnos agradecidos por las cosas que van bien en la vida construye nuestro optimismo”.
  2. Construir autoestima: “Rodearnos de personas que creen en nosotros es muy importante”.
  3. Estar sanos: “Eso significaría hacer ejercicio, comer de manera saludable, mantener nuestro peso corporal y evitar las toxinas”.