Por lo anterior, Ezequiel López Peralta, sexólogo especializado, quiso abrir la mente de ‘los pecadores’ y recomendar algunas posturas para aprovechar los pequeños momentos de soledad en la oficina. Además, comentó que el temor de ser descubierto aumenta la excitación.

Estas fueron sus recomendaciones (con las que se pueden aprovechar muy bien los implementos del entorno):

  • Sobre la mesa: es quizá la más típica, pero da mucha comodidad a los implicados (sin importar la orientación sexual que tengan). Quien es penetrado estará recostado sobre la mesa mientras el otro se acomoda a su altura y le embiste.
  • En el sillón: el experto la proclamó como “el cliché entre las secretarias”, porque es la que siempre muestran en las historias donde ellas tienen una aventura con su jefe. La mujer se sentará sobre el regazo del hombre mientras es penetrada. Con sus piernas logrará controlar la intensidad de los movimientos y la profundidad. Esta también la pueden hacer entre mujeres.
  • Contra la pared: quizá es una de las más recomendadas, por si llega alguien en el momento. Quien es penetrado se hará de espaldas mientras recibe las embestidas. Funciona para todos y en cualquier lugar público.