El afamado lingüista Ferdinand de Saussure dijo en su momento que ninguna lengua es inmóvil. Con ello se refirió a los cambios y adaptaciones sobre los que hay cientos de ejemplos cotidianos evidenciados a diario. 

Sin embargo, para muchos resultan incomprensibles ciertas palabras que, por su reciente aparición o su uso en contextos específicos, no han terminado de ser asimiladas por el grueso de las personas.

Lingüistas de la escuela de formación virtual Babbel expusieron un listado de diez palabras adaptadas y empleadas por los ‘zillennials’ (jóvenes entre los 15 y los 25 años).

Cringe: Se usa para referirse a una situación embarazosa o que produce vergüenza ajena.

Baneado: Estar “baneado” equivale a tener el acceso bloqueado a una red social o un videojuego en línea.

Streamer: Se deriva de la palabra anglosajona ‘streaming’Un “streamer” es quien se dedica a hacer transmisiones en vivo desde plataformas digitales o redes sociales.

Trolear: Ya aceptada por la RAE, el verbo trolear equivale a una burla pesada para deslegitimar el discurso o los argumentos de alguien.

Duets: Palabra utilizada en el contexto del TikTok. Se refiere a videos grabados por separado que, puestos en una sola pieza con pantalla dividida, permiten hacer divertidos clips.

Flamear: Atacar rivales o compañeros con fuego en los videojuegos.

De Rúcula: Situación espectacular o muy buena.

“De Nascar o de nashe”: Para referirse a algo de alta calidad.

Bebeto: Proviene de la palabra bebé. Se emplea para dirigirse a personas que se tienen en alta estima.

YOLO: You Only Live Once (solo vives una vez).

“F”: Tiene su origen en el videojuego Call of Duty. La expresión se volvió irónica y apareces en múltiples memes.

“El desarrollo de las aplicaciones, la masificación del Internet, la globalización nos han puesto a todos en un espacio común. En Internet encontramos un recurso para comunicarnos. El inglés es la lengua que más se mueve a nivel internacional”, le dijo a Pulzo el lingüista de Babbel, David Marín.

Explicó que siempre habrá una tendencia a los anglicismos por ser el inglés un idioma flexible.

“Es un idioma con el que se pueden crear crear palabras muy fácilmente. Es como una lengua plastilina. Uno moldea más fácil nuevas palabras a través de la estructura del inglés”, dijo.