El portal Men’s Health, de España, consultó a algunos especialistas que aseguraron que no es normal que haya una repentina baja expulsión de líquido seminal. Sin embargo, recordó que esto lo debe medir el hombre teniendo en cuenta su primera eyaculación y lo que arroja normalmente.

Según el Instituto Nacional de Salud del país europeo, que fue citado por el medio, la medida normal oscila entre 1,5 y 5 mililitros, y esta depende de factores como la alimentación y salud del hombre.

La causa más común para desarrollar una baja expulsión de semen es la edad (si son mayores de 55 años). Además, el hipogonadismo, que reduce la producción de testosterona, y genera fatiga, debilidad y falta de concentración.

Pese a que suena extraño, la diabetes es otro factor que altera la producción de semen. Incluso, podría producir eyaculación retrógrada, que es cuando el semen no va al pene sino a la vejiga. El consumo de antibióticos, antidepresivos o marihuana también alteran el sistema reproductivo del hombre.

La solución más sencilla para quienes tienen este problema es acudir a un urólogo, pues es el más apto para dar un pronóstico acertado.