El informe, titulado ‘Contra mi voluntad. Desafiar las prácticas que perjudican a las mujeres y niñas e impiden la igualdad’, señala que en Latinoamérica una de cada cuatro menores se casan o establecen una unión informal antes de cumplir su mayoría de edad.

La prevalencia mundial de esta práctica nociva es del 21 %, una lista encabezada por África Occidental y Central (40 %) y África Oriental y Meridional (34 %), seguidas por América Latina y el Caribe, donde una de cada cuatro niñas (25 %) están casadas o en unión informal antes de cumplir 18 años y en algunas partes de la región la cifra es de una de cada tres (33 %).

Así, en América Latina, al menos 60 millones de niñas se casan sin ser mayores de edad, con República Dominicana (36 %), Nicaragua (35 %), Honduras (34 %) y Guatemala (30 %) presentando las tasas más altas, mientras que Brasil y México ocupan el cuarto y el octavo lugar mundial por cantidad de casos, respectivamente.

Colombia se sitúa el noveno lugar con 36 % de mujeres que contrajeron matrimonio entre los 20 y los 24 años o empezaron a vivir en unión libre antes de los 18 años.

“El fenómeno acá no es tanto el matrimonio, son las uniones”, aseguró Neus Bernabéu, asesora regional de Género y Juventud del UNFPA para América Latina y el Caribe, y agregó, durante una conferencia virtual para medios, que es algo que afecta más a “los hogares más pobres, los de menos educación, las áreas rurales y poblaciones indígenas”, casi un 60 % del total.

Esa situación, en una especie de círculo vicioso, prolonga las deficiencias sociales “para toda la vida”. Estas menores “interrumpen sus trayectorias de vida, abandonan las escuelas, se embarazan, tienen muchas más posibilidades de tener hijos tempranamente y más hijos”, añadió Bernabéu.

Así, de un lado, las niñas con solo enseñanza primaria tienen el doble de probabilidades de casarse o irse a vivir en unión libre. Por el otro, el 86 % de las mujeres casadas o en una unión libre antes de los 18 años habían tenido un hijo antes de los 20, en contraste con el 34 % de las que se casaron siendo mayores de edad.

Aunque se han logrado avances como la eliminación en 2019 de todas las excepciones legales en matrimonio infantil en El Salvador y Guatemala y la inserción de un objetivo en el Plan Nacional de Desarrollo de Colombia para eliminar la práctica, América Latina es la única región del mundo donde esta problemática no se ha reducido en 25 años.

“Puede que no ‘se vea la foto’ de un hombre muy mayor con una niña vestida de novia, pero hay una práctica muy común de uniones, con diferencias de edad de 8 a 10 años. Lo malo es que, si no se ve, no se aborda”, afirmó a Efe Bernabéu.

“Se necesita un cambio cultural. Los padres deben oponerse y los gobiernos deben cumplir sus obligaciones con los tratados internacionales”, dijo Harold Robinson, director regional para América Latina y el Caribe del UNFPA.