De acuerdo con el mismo medio, el suceso aconteció el pasado jueves en la zona residencial de Hancock Park de Los Ángeles (Estados Unidos).

El video quedó capturado gracias a una cámara de seguridad de la casa y en este se ve al repartidor dejando el paquete en el piso, enfrente de la puerta, y posteriormente inclinarse y escupir.

Luego, se escupe la mano y esparce más de su saliva en la caja. Por último, como si nada hubiera pasada, el repartidor toma una foto de la entrega que acaba de hacer y se va.

TMZ publica que la persona que pidió el paquete y un amigo reclamaron a Amazon por este repugnante suceso.

“El representante confirmó que el repartidor era de un servicio de terceros y lo denunciaron, pero dijo que de todos modos es posible que hoy vuelva a estar en el trabajo”, publica el portal estadounidense.

Por su parte, Amazon, por medio de un portavoz, contestó: “Tenemos altos estándares para los socios de servicios de entrega y esperamos que cada paquete se maneje con cuidado. Hemos notificado a los equipos correctos internamente y trabajaremos con el cliente directamente en asuntos relacionados con la entrega de su paquete”, cita TMZ.

Por último, ese medio recuerda que este tipo de actos, en medio de la pandemia por el coronavirus, pueden ser catalogados como de terrorismo.