Durante ese tiempo, Christina reclamó más de un millón de libras esterlinas (4.500 millones de pesos) “en beneficio por incapacidad, apoyo de ingresos, subsidio de vida por discapacidad, subsidio de empleo y apoyo, pagos de fondos sociales, beneficio de vivienda, beneficio de impuestos municipales, pagos directos, pagos de fondos de vida independiente y crédito universal”, informó Daily Mail.

De acuerdo con el diario inglés, la mujer se valió de 2 identidades para reclamar hasta 13.000 libras esterlinas al mes (casi 6 millones de pesos), es decir, 5 veces más de lo que gana un empleado británico promedio.

The Sun señaló que el segundo esposo de la mujer, identificado como John Pomfrey, no tenía ni idea de lo que estaba haciendo Christina: cuando se conocieron, ella le dijo que era millonaria gracias a que era la propietaria de 7 quioscos de prensa en Liverpool.

Según el rotativo, con el dinero de los subsidios, la estafadora le compró un carro a John y hasta lo invitó a unas vacaciones por el Caribe.

Ambos medios indicaron que Christina fue arrestada luego de quedar al descubierto: investigadores la vieron conduciendo, caminando como si nada, leyendo periódicos y recogiendo a sus nietos del colegio.

A la mujer la condenaron a 3 años y 8 meses de prisión, luego de que se declarara culpable de “múltiples cargos de fraude, contabilidad falsa y fabricación o suministro de artículos para su uso en fraudes”, concluyó Daily Mail