Mientras lloraba desconsolada por lo que había pasado, Jessy manifestaba que no era “nada” sin sus seguidores y que cada vez que alguien reportaba su cuenta ella intentaba ser “una maldita mejor persona”.

“Están arruinando mi vida”, les dijo la joven a las personas que la habían reportado y les pidió que se pusieran en su lugar, pues no quería estar en un trabajo de oficina. “Esa no soy yo, yo estoy en Los Ángeles para no ser así”, añadió la joven, que tenía 113.000 seguidores en Instagram, según Daily Mail.

Tras pronunciar esas palabras, la joven apeló a la lástima: aseguró que había sido prostituta antes de ganar dinero a través de redes sociales, y que no quería “volver a esa vida”. Asimismo, señaló que su familia la abandonó y que había sido “apuñalada por la espalda” por todas las personas que conocía, a excepción de unas 2 o 3.

Jessy también afirmó que tenía deudas por más de 20.000 dólares (unos 62 millones de pesos), que nunca había podido estudiar una carrera y que “solía trabajar en un maldito McDonald’s”, algo que la hacía sentir “una perdedora”.

Sobre esto último, la joven indicó que no había “nada malo con que las personas trabajen ahí”, pero que no quería volver a esa vida. “Estoy muy feliz en donde estoy y no tengo competencias profesionales, así que nunca podría estar en un trabajo normal; no valgo nada”, concluyó.

A continuación, el video de Jessy, quien ha sido criticada por varias personas por “holgazana”: