La compañía aceptó en un comunicado oficial que datos, como el correo electrónico y el número de teléfono, que pide con fines de seguridad, pudieron ser usados inadvertidamente en su sistema de publicidad, según un comunicado de la aplicación.

La compañía explicó que por error había emparejado la lista de publicidad de los anunciantes con la de seguridad de los usuarios. Es decir que los datos privados de las personas que tienen una cuenta de Twitter estuvieron expuestos durante mucho tiempo, mencionó la marca.

Twitter se disculpó y mencionó que estos números de teléfono y correos se incluían en las listas de anunciantes y se guardaban en la base de datos de la plataforma para comunicarse con las compañías de publicidad.

Lo más grave de este error es que la compañía no sabe con certeza cuántas personas se vieron afectadas por esto. No obstante, el problema se solucionó el 17 de septiembre y los usuarios no volverán a tener este inconveniente de seguridad.