La nueva confirmación es que la Xbox Serie X incluirá 12 teraflops (una unidad que se suele utilizar para medir los cálculos matemáticos que puede hacer por segundo una CPU y GPU) de rendimiento de GPU, lo que corresponde al doble de lo que está disponible en Xbox One X y ocho veces la Xbox One original, informó Microsoft en una publicación.

“Xbox Series X ofrece un verdadero salto generacional en potencia de procesamiento y gráficos con técnicas de vanguardia que dan como resultado velocidades de cuadros más altas, mundos de juego más grandes y sofisticados, y una experiencia diferente a todo lo visto en los juegos de consola”, afirma el jefe de Xbox, Phil Spencer, según The Verge.

La Xbox Serie X contará con un SSD NVMe para acelerar los tiempos de carga. La compañía también reiteró que la Serie X tendrá DirectX Raytracing acelerado por hardware para generar una iluminación real, reflejos precisos y acústica realista en tiempo real, informó Engadget.

También se anunció la tecnología “Smart Delivery”, la cual permitirá a los usuarios comprar un juego una vez y jugar la mejor versión posible en la Serie X o Xbox One. Además, los jugadores podrían construir una biblioteca de juegos de la Serie X con Xbox One actual y posiblemente la adaptación daría acceso al mismo título en múltiples consolas Xbox, añadió Microsoft en su publicación.

También se anunció una función de “reanudación rápida” que permitirá volver instantáneamente a los puntos que lo dejó en el juego. Anteriormente, esto solo lo hacían pocos juegos en Xbox One, pero no siempre funcionó de manera óptima y requirió el uso del modo de encendido “Instant On”, que dejaba la consola en espera en lugar de apagarla por completo.

Sumado a esto, Microsoft está implementando la “Entrada de latencia dinámica” (DLI) para el control inalámbrico. Con Dynamic Latency Input (DLI) se podrá sincronizar la entrada de inmediato con lo que se muestra en pantalla, dando así controles son aún más precisos y receptivos.