El problema con esta aplicación es que su política de privacidad es tan básica que no está claro lo que realmente pasa con los datos de los usuarios. Y aunque puede que en el momento no pase nada, no es posible saber si podrían en un futuro utilizar estos datos masivos para su beneficio, según La Nación.

“Esta es una política de privacidad bastante estándar, que efectivamente no ofrece ninguna protección en absoluto”, dijo Stilgherrian, un famoso comentarista tecnológico de Twitter.

Hay que recordar que esta aplicación usa redes neuronales para escanear las caras y hacerlas más jóvenes, viejas, cambiarlas de género o volverlas más bellas. Sin embargo, algunos usuarios no han pensado que la ‘app’ puede usar sus datos personales para desarrollar herramientas de reconocimiento facial, mencionó el mismo medio.

En las normas de esta aplicación se puede ver claramente que FaceApp anuncia que si en un futuro vende su negocio, los datos de los usuarios que ha recogido van a ser del comprador. Normalmente estas herramientas las compran empresas más grandes como Facebook o Google y estas tendrían todo el derecho de usar los datos personales como quieran a nivel mundial, informó el portal La Voz.

Sin duda alguna, los expertos recomiendan que los usuarios deben eliminar esta aplicación, pues el reconocimiento facial se está convirtiendo en la nueva identidad digital, por lo tanto, debería protegerse tanto como la cédula o la tarjeta de crédito, citó el medio.