Trump habría optado por cambiar su Samsung Galaxy S3 por un iPhone. Esto puede deducirse gracias a los tuits de la cuenta oficial de Donald Trump en Twitter.

Hace aproximadamente dos semanas, los tuits del presidente han cambiado en su forma, volviéndose más calmados y políticos, lo que hace pensar en que, posiblemente, fueron escritos por algún asesor suyo. Pero, lo más importante es que fueron enviados usando ‘Twitter for iPhone’, indica The Guardian.

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Sin embargo, agrega el medio británico, los trinos agresivos y con tono retador y polémico no han dejado de aparecer, lo que indica que el estilo que usaba Trump cuando tuiteaba desde su viejo Samsung se mantiene. La diferencia es que ahora también aparece el distintivo de hacerlo desde un iPhone.

Algunos analistas, explica The Guardian, han detectado que Trump utilizaba entre 40 y 80 % más palabras relacionadas a sentimientos negativos (disgusto, ira, tristeza, miedo) antes del 8 de marzo, que lo que lo ha hecho en las últimas dos semanas.

Aunque no es completamente verificable si Trump se ha deshecho de su viejo Galaxy S3, o simplemente le ha pedido a algún asesor que maneje su cuenta en Twitter y le va dictando que escribir, el teléfono del presidente sigue causando revuelo en Estados Unidos.

Fue tanta la preocupación de la vulnerabilidad del dispositivo Android, que a principios de febrero los congresistas demócratas Claire McCaskill y Tom Carper enviaron una carta indagando sobre el teléfono del presidente, al secretario de Defensa, James Mattis, al de Seguridad Interior, John Kelly, y al director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Michael Rogers convirtiéndolo en un asunto de estado.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.