Ella nos ha deleitado por años con las historias del inspector Patrik Hedström y la escritora Erica Falck: es la sueca Camilla Läckberg (Fjällbacka, 1974). Ha ganado varios premios de literatura de varios países, como el Premio SKTF al mejor autor del año (Suecia, 2005), el Premio Literario Folket (Suecia, 2006) y el Gran Premio de Literatura Policíaca (Francia, 2008).

En esta ocasión, nos trae un adictivo libro, ‘Una Jaula de Oro’ (2019, Ediciones Maeva), un ‘suspense’ psicológico, traducido al español por la misma traductora de las novelas de Henning Mankell, Carmen Montes Cano. Un libro de esos sobre “resiliencia y la lucha de las mujeres en estado de opresión doméstica.”

Usualmente, los libros de Läckberg se inician con la revelación de un asesinato o presunto asesinato, y de allí se empieza a desarrollar toda una trama en la que el final inesperado siempre será el broche de oro del libro; esta no es la excepción.

Sobre este libro, ha dicho ella misma: “«Ninguno de mis libros anteriores ha supuesto un reto para mí tanto como Una jaula de oro, tanto como mujer como escritora. Tenía que empujarme completamente fuera de mi zona de confort, y no me había sentido capaz de hacerlo antes. Sin embargo, me he convertido en una mujer más valiente y fuerte con los años, y ahora era el momento de hacerlo. Espero de verdad que a mis lectores le guste tanto Faye como a mí».

‘La jaula de oro’ cuenta la historia de Faye, una mujer que, al parecer tiene en el presente, todo lo que cualquiera desearía: dinero, una preciosa hija, un esposo al que adora, en fin, una vida de lujos en la espectacular Estocolmo. Sin embargo, los ‘flashbacks’ – que ella misma nos cuenta en primera persona – hacia su vida pasada en Fjällbacka nos dejan entrever que no todo ha sido para Faye un camino de rosas.

Faye, provinciana, venida a más con una beca para estudiar Economía en Estocolmo, logra sumergirse en la alta sociedad sueca, inmersión que ella ve como un trofeo a su tortuoso camino. Sin embargo, todo irá desmoronándose por cuenta de una asumida sumisión al “hombre de su vida”, y la portada del libro, un perfume con el nombre “Revenge” (venganza), nos da bastantes luces sobre la narración que abordaremos.

El perfilamiento psicológico de los personajes (de Faye, de su esposo Jack, de su amiga Kriss, de su hija, hasta de sus mismos padre y madre) es asombroso, y Läckberg lo hace con un ritmo fluido, penetrante, ágil. Un perfilamiento que nos permite comprender y empatizar con las acciones de Faye y el grupo de mujeres a su alrededor. Estamos ante una anti-heroína, de extrema inteligencia, a quien su marido logra anular en su matrimonio, – nos alcanzamos a hundir vergonzosamente en las humillaciones que soporta, con cuya renacida fortaleza nos vamos identificando poco a poco y a quien quisiéramos ayudar, tal como lo hacen las mujeres cómplices – amigas, hermanas que van apareciendo en el libro.

Sin tratarse de un libro feminista, los micromachismos, el maltrato psicológico y físico a la mujer, así como el abuso sexual, son temas de reflexión a lo largo de la narración, al igual que la dependencia emocional. La sororidad es clave en el perfectamente planificado desenlace del libro.

La reflexión sobre el arribismo y las apariencias como ‘drivers’ de la vida contemporánea es dura y cruel. Las prioridades económicas, propias del capitalismo, a las que Faye aspira, pero de las que se ve despojada por su propio marido, son aquellas mismas a través de las cuales ella ejerce una venganza bella, pero brutal y cruel – incluso más de lo que nos podemos imaginar. Su hija y la básica protección de madre hacen parte esencial de su motivación. Se trata de un libro de esos en que uno no puede parar con tal de saber cada detalle, cada motivo, cada interrelación.

Läckberg, la autora, es una mujer casada dos veces, con 3 hijos, que ha hecho de la novela negra su vida y su pasión. Entre sus principales influencias literarias, ella misma cita a Agatha Christie, Donna Tartt y Reginald Hill.

Ha publicado numerosas novelas empezando por ‘La Princesa de Hielo’ (2004) y la más reciente ‘Mujeres que no perdonan’ (2019). Y, como muchas de las biografías que consulto cada vez que reseño un libro, su amor a las letras se dio desde edad bien temprana, cuando a los 5 años escribió su primer cuento. Esos nacimientos tempranos de las pasiones literarias son bastante comunes entre escritores de gran calidad, y Läckberg es una de las figuras prominentes del Noire nórdico, al que tanto gusto le he ido tomando últimamente. No se la pierdan.

PD: El escritor argentino Marcelo Luján, fue declarado unánimemente ganador del VI Premio Ribera del Duero por su libro de cuentos ‘La claridad’, por un jurado de lujo (Óscar Esquivias, Clara Obligado y presidido por Fernando Aramburu), un libro “muy persuasivo, que pone de manifiesto un cuestionamiento del idioma y una poética del desarraigo”. “Los 6 cuentos que constituyen ‘La claridad’ anuncian todo lo que deseamos y no alcanzamos, los miedos y los arrebatos, el amor y la traición y los pequeñísimos instantes de dicha”

El Premio Ribera del Duero se consolida en su VI edición como un gran referente para los autores de la narrativa breve en español, al punto que más de 1079 autores de 30 países presentaron sus obras al certamen que convoca la Denominación de Origen, en colaboración con la Editorial Páginas de Espuma. El libro será publicado próximamente por dicha editorial, así que no puedo esperar para reseñarlo apenas esté disponible para los lectores.

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