Por estos días Editorial Crítica, del Grupo Planeta, ha publicado una nueva y bellísima edición de un libro que es un clásico: ‘Occidente conquistó el mundo… y empezó a perderlo’, de Antonio Caballero, con estupendas ilustraciones del español Juan Ballesta (Almería, 1935).

El libro fue publicado originalmente en el año 2000 por El Áncora Editorial, una crónica “entre el gran pavor del año 1000 y el gran terror del año 2000”. En esta ocasión, Caballero nos obsequia dos capítulos nuevos: ‘El Internet, un antiguo artilugio’ y ‘¿El fin de la historia?’, en donde nos explica cómo las cosas han venido empeorando en el siglo XXI:

“Cualquier resumen que se haga de la apenas quinta parte que va corrida del siglo XXI tiene que empezar por ahí: por dar cuenta de un aniquilamiento de la naturaleza infinitamente mayor en estos diecinueve años que el logrado por el lento desarrollo de la civilización – y del últimamente desaforado crecimiento numérico de la especie humana – en los treinta o cuarenta mil años anteriores, desde la época de las cavernas (…) Una civilización de consumo que, para decirlo en dos palabras, caga mas de lo que come”.

Con su usual desparpajo, Antonio Caballero Holguín (Bogotá, 1945) escritor, periodista y caricaturista colombiano, nos lleva de la mano, en sus 133 hojas – sí, parece un manual, es un libro corto y didáctico –  desde el año 1000 hasta nuestra edad – que ha sido denominada como la “Era Común”, de las pocas “bautizadas” en vida, cuyo inicio se sitúa en el Nine eleven (Septiembre 11-Torres Gemelas). Nos hace el recorrido de un camino en donde el pensamiento Occidental es el único válido y, a pesar de que cada siglo va perteneciendo a un país diferente – el siglo XX a Estados Unidos, Occidente ha demostrado ser experto en consumirse a si mismo, a tal punto que, para el siglo XXI, ya ni siquiera es su propio protagonista: ahora el gran protagonista es China.

Caballero es un maestro de la narrativa crítica, fue columnista de El Espectador y Revista Semana, y uno de los seres más críticos con el gobierno de Colombia y con el de Estados Unidos y su política antidrogas.

Su primera novela, ‘Sin remedio’ (1984), reeditada por Alfaguara en 2004, es una de esas novelas del género urbano que hay que leerse para conocer, de la mano de un poeta frustrado, esa convulsionada Bogotá de los años 70.

Caballero, nacido en la mas rancia cuna oligárquica, se atrevió a contar esas historias en ‘Historia de Colombia y sus oligarquías’ (1498 – 2017).

En el libro que hoy reseño, sus brillantes ideas, convertidas en brillantes frases, nos acercan a conceptos que tal vez todos hemos pensado, pero no nos atrevemos a decir con tanta lucidez. Sobre el Internet, en el último capítulo del libro, nos dice:

“El Gran Hermano, que imaginó George Orwell en su novela distópica 1984 se concretó, poco después de la fecha fijada por el escritor inglés, en ese invento electrónico, todavía occidental y todavía norteamericano (…) una de las más eficaces herramientas de control ciudadano (…) la revolución del Internet ha sido comparada con la que produjo la invención de la imprenta por Gutenberg y su expansión en el siglo XVI.”

Y, ¿Por qué inicia Caballero su obra en el siglo XI? Porque, como el mismo lo dice, “marca el momento en que la Cristiandad (la palabra data de entonces), tomó conciencia de su naturaleza homogénea y de su ambición hegemónica y se lanzó a conquistar el mundo en nombre de la Verdadera Fe, y para la Europa blanca”, y su punto de partida fue la convocatoria del papa Urbano II, el 27 de Noviembre de 1095, de la primera Cruzada contra el infiel mahometano porque Deus lo volt (¡Dios lo quiere!)

La expansión universal de la Cristiandad, de una Roma cada vez más segura de si misma, independiente y poderosa, se hace palpable hasta el siglo XIX; la consolidación del Papado en el siglo XII tanto política como patrimonialmente (al prohibir las bodas de los sacerdotes católicos con tal de que la Iglesia heredara sus bienes), la legalización – en el siglo XIII – de la tortura por parte del papa Inocencio IV; como mecanismo válido para lograr “éxito” en las investigaciones eclesiales, el Santo Oficio como mecanismo de exterminio de la alteridad; la Peste y el Hambre en el siglo XIV, que minó a más de un tercio de la humanidad – eso si fue una verdadera pandemia, todo ello es narrado deliciosamente, en una prosa simple y desenvuelta. Un repaso general de la historia de la humanidad desde el Medioevo.

El siglo XV, Il Quattrocento, es italiano, las lenguas y los Estados-naciones florecen reemplazando los feudos familiares y el arte prospera como nunca, de la mano del naciente Humanismo: “el Hombre y no la teología, volvía a ser la medida de las cosas”, dando lugar al Renacimiento, “el único período de la historia que se ha dado nombre a sí mismo, en vez de esperar a que se lo dieran los siglos venideros (aunque esto deja de ser cierto con nuestra Era, que se ha autodenominado la “Era Común”, no me pregunten la razón, porque no la sé). Y así pasamos, con la narrativa fluida de Caballero, por el “esquizofrénico” siglo XVI marcado por el nacimiento de las ciudades y el surgimiento de la Reforma” de Lutero, por “El Quijote” y Shakespeare.

El autor nos habla de un siglo XVII marcado por “la preponderancia francesa en todos los aspectos de la vida europea, desde la moda vestimentaria pasando por el teatro, hasta la política dinástica”, el surgimiento de la burguesía moderna”, hasta que nos encontramos de repente con el siglo XVIII, llamado por Kant “El Siglo de la Crítica”, plagado de filósofos, siglo de la Educación, del Despotismo Ilustrado, siglo de La Naturaleza, como dice Caballero “un siglo optimista pero atroz”: la revolución francesa la guillotina, el auge de la esclavitud.

Luego nos trae el siglo XIX, descrito como un siglo de revoluciones, Napoleón, guerras de independencia, la colonización británica, pero también literatos, científicos (Darwin, Dickens, Balzac, Victor Hugo etc,..), que desemboca en un siglo XX, descrito por Isaiah Berlin como “el siglo más terrible de la historia occidental” (…) “una vasta lección de geografía escrita con sangre humana” repleto de guerras, matanzas y genocidios,  con una explosión demográfica sin precedentes, con tensiones entre el comunismo y el capitalismo, pero al final con el triunfo del gran superhéroe norteamericano, que, en el siglo XXI, no se sabe si atacado por kriptonita, ha empezado a decaer monumentalmente.

En conclusión, tal como dice Caballero en la Introducción a su obra, “El Occidente grecocristiano, capitalista y norteamericano, está hoy en discreta retirada” y su libro es un exquisito relato del “autodevoramiento”. Gracias a Editorial Crítica por traernos reflexiones de hace 20 años tan adecuadas a nuestro presente. Y gracias a Caballero por esos dos capítulos adicionales que cierran el libro con broche de oro.

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