No te hablaré de dietas ni entrenamientos, te contaré cómo reutilizar desperdicios: una práctica sanadora desde cualquier punto de vista.

En esta columna de bienestar, desde sus inicios, me he inclinado por contarles de alimentación y entrenamientos, de calorías y medidas, de firmeza y tonificación, de belleza y vanidad. Temas que me gustan y que pongo en práctica en mi vida. Para muchos puede tratarse de mera banalidad. Para mí, más allá de cuidar la talla y el peso, se trata de encontrar mi yo más vital.

En ese proceso he logrado fortalecer mi disciplina y desafiar al tiempo que se me esfuma entre ser mamá, esposa, periodista, emprendedora y tantas otras cosas. Sin embargo, lo que más me satisface es tener la posibilidad, por mínima que sea, de motivar a otros a mejorar sus hábitos y encaminarse, paso a paso, en un estilo de vida más natural y equilibrado.

En cada columna intento generar consciencia con respecto a lo que le hacemos a nuestro organismo y, por ende, a nuestra salud. Hoy mi propuesta es dejar la individualidad a un lado y entendernos como un todo que no solo incluye a nuestros pares, también cobija a otras especies y al entorno en general. Solo así podremos ocuparnos de nuestra salud mental, esa que nos analiza en contexto, que considera la forma en la que enfrentamos la vida, las relaciones que tenemos, el aporte que hacemos a la comunidad y, en términos generales, la sinergia que mantenemos con el exterior.

Este tema, el de la salud mental, abarca mucho. Sin embargo, por algo debemos empezar y por eso recurrí a alguien que tiene una noción de responsabilidad colectiva enorme, que inspira, que emprende, que construye pensando en los otros y, desde luego, en nuestro planeta.

Carolina Gaitán Montoya es diseñadora de modas de profesión, pero tiene más de una maestría empírica en los temas de creatividad sostenible. Para la muestra, hoy nos comparte 3 sencillos consejos para darle una segunda oportunidad a cosas que solemos tirar a la basura.

Por ejemplo, tintura de prendas a base de cáscaras de vegetales

View this post on Instagram

Teñir tus prendas con algunas verduras es posible. Hoy lo haremos con cebollas y repollo morado. Vas a necesitar: Cáscaras secas que recubren la cebolla cabezona, blanca y morada. No la parte de la cebolla que usamos para comer, sino las hojas delgadas que están alrededor recubriéndola; también requieres repollo morado y sal. 1. Pon a calentar agua. Una vez que esté hirviendo coloca cada una de las verduras en ollas separadas, dejalas hervir por 30 minutos. 2. En una olla, aparte, pon a hervir agua y agrega 2 cucharadas de sal -hasta que se diluya. 3. Pasados los 30 minutos, con las plantas en agua hirviendo, retira las cáscaras y verte en estos líquidos las prendas (según las tonalidades que quieras darles) 4. Pasados los 30 minutos agrega a las prendas sal. 5. Una vez el color esté como deseas, sacas las prendas y ponlas a secar de manera natural. ¡Ya esta! De esta manera tan sencilla vas a lograr que tus prendas tengan un aspecto diferente. By: @lacortesana #handmade #plasticfree #savetheplanet #sustainableliving #repurpose #environment #eco #gogreen #sustainablefashion

A post shared by Lo Amé – Healthy Market (@loamehealthymarket) on

Sí a las segundas oportunidades

”La industria textil es la segunda más contaminante del mundo. Cada uno de los artículos que tenemos en casa: ropa, accesorios, decoración, limpieza, etc, han necesitado de diversas personas, procesos  y recursos naturales para su fabricación. Recursos que son finitos y que, por ende, deberían obligarnos a ser más responsables en su compra, uso y cuidado”, dice Montoya.

Esa responsabilidad se traduce en 3 acciones que podrían salvarnos del caos que empezamos a vivir y que promete empeorar de no poner freno a los malos hábitos que hemos aprendido.

Según Montoya:

1.Usar

2. Reutilizar

3. Reciclar minimiza el innecesario consumo masivo al que estamos adictos, disminuye la contaminación generada por esa creciente y permanente demanda y permite la regeneración de los recursos naturales.

Para la muestra, transforma una vieja prenda de vestir en una útil bolsa y ¡sin costuras!

View this post on Instagram

Necesitas: camisetas viejas o que ya no uses, tijeras, cintas o cordones, una tiza o jabón para marcar. 1. Marca la camiseta como si fuera una prenda sin mangas para poder retirar esta parte y también la zona del cuello. 2. Luego de cortarlas, cierra la parte del torso. Para esto es necesario cortar en tiras, de unos 5 centímetros de alto, toda esta zona. 3. Ahora haz nudos uniendo la tira delantera con la de la espalda. Repite hasta que la prenda quede completamente cerrada. Opción de sellado con nudo. Esta opción es muy sencilla, lo único que debes hacer es tomar un cordón y atar la parte de abajo bien fuerte para que nada se vaya a salir. ¡Listo! By: @lacortesana #sustainableliving #repurpose #environment #eco #gogreen #sustainablefashion #green #secondhand #fashion #reducereuserecycle #recycling #art #noplastic

A post shared by Lo Amé – Healthy Market (@loamehealthymarket) on

”Con dos preguntas clave podremos empezar a activar ese chip de responsabilidad colectiva que tenemos dormido. Primero, antes de compra una artículo pregúntate si realmente lo necesitas y segundo, piensa dos veces si lo que vas a desechar podría tener una segunda oportunidad”, afirma.

Y la falta de creatividad no es excusa. En la actualidad existe muchísima información sobre cómo reciclar, reutilizar y transformar cosas que ya no usamos y que pueden ‘reencarnar’ en otros objetos.

El comercio de lo sostenible, una gran oportunidad para generar ingresos

Pero además del positivo impacto al medio ambiente, Montoya, emprendedora por naturaleza, asegura que también surgen nuevas oportunidades para el comercio de artículos ‘ecoamigables’ debido a la creciente demanda de consumidores conscientes. ”Hoy las personas valoran más la historia amable que está detrás de cada cosa que compra y, después de esta crisis llamada Covid-19, estoy segura que serán más los clientes que aprecian este plus”, afirma.

Kit infalible contra las manchas más difíciles

View this post on Instagram

Necesitas: Limones y bicarbonato de sodio. 1. Lava las prendas que vas a desmanchar. 2. Pon a calentar agua. 3. Exprime los limones y pon el jugo en un vaso. 4. Coloca las prendas mojadas y previamente lavadas en un recipiente con agua caliente, el limón y el bicarbonato de sodio. 5. Deja actuar la mezcla por unos 20 minutos. Restriega la parte donde están las manchas. 6. Enjuaga las prendas con agua fría y déjalas secar naturalmente. Los jabones artificiales son muy contaminantes para el medioambiente y no sacan las manchas como lo deseamos. Cuando veas el resultado de tus prendas, despercudidas con esta mezcla, te olvidarás de los blanqueadores. By: @lacortesana #reuse #recycle #reduce #zerowaste #ecofriendly #sustainability #sustainable #upcycle #handmade #plasticfree #savetheplanet

A post shared by Lo Amé – Healthy Market (@loamehealthymarket) on

Si quieres conocer más ideas como estas, te invito a que sigas a Carolina en sus redes:

Facebook e Instagram: @lacortesana

Sígueme en Instagram como @Pamrue y en @loamehealthymarket

Encuentra todas mis columnas dando clic en este enlace.

*Las opiniones expresadas en este texto son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan para nada la posición editorial de Pulzo.