Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 2, 2026 - 1:02 pm
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La ciudad de Villavicencio, capital del departamento del Meta, fue escenario de un trágico suceso durante la celebración de año nuevo el pasado 31 de diciembre. La víctima fue el subintendente Jefferson Orlando Fernández Orduz, perteneciente al Comando de Atención Inmediata (CAI) Barzal. Fernández perdió la vida en cumplimiento de su labor luego de atender una situación de alteración del orden público en un barrio de la ciudad, según informó la Policía Nacional citada por El Espectador.

De acuerdo con la información oficial, la noche fue interrumpida por una llamada ciudadana que alertó sobre disturbios en la vía pública donde varias personas celebraban la llegada del año nuevo. Los uniformados del CAI Barzal acudieron al lugar para restablecer el orden en medio de la festividad comunitaria. Al llegar, se encontraron con un grupo de ciudadanos que departían en plena calle. Según relataron las autoridades, surgió un altercado entre los presentes, situación que derivó en un intento por parte de la Policía para mediar y prevenir que la confrontación escalara.

Durante el procedimiento, al parecer, uno de los asistentes manipuló un arma de fuego que terminó siendo accionada, hiriendo de gravedad al subintendente Fernández. De inmediato, sus colegas lo trasladaron de urgencia al Hospital Departamental de Villavicencio, sin embargo, los esfuerzos médicos resultaron insuficientes y el uniformado falleció debido a la gravedad de las heridas.

Los hechos también dejaron a otra persona herida, identificada por las autoridades como “Polo”, residente del barrio Barzal. Además, en desarrollo de las investigaciones, la Policía detuvo a un individuo conocido como “Richard”, hermano de “Polo”, quien presuntamente tenía en su poder el arma utilizada en el ataque. Estas acciones, según detalló el general William Oswaldo Rincón, director de la Policía Nacional, forman parte de las labores adelantadas para esclarecer las circunstancias que originaron el mortal enfrentamiento.

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En palabras del general Rincón, expresadas a través de su cuenta oficial de la red social X, la institución lamentó profundamente la muerte del subintendente Fernández, subrayando que no se trata de una estadística más, sino de una pérdida humana motivada por lo que denominó “violencia irracional”. El general rechazó categóricamente el acto criminal y enfatizó el compromiso de las autoridades en la investigación exhaustiva del caso. “Rechazamos de manera firme y absoluta este acto criminal y exigimos justicia”, concluyó en su mensaje, reflejando la indignación y el luto institucional ante la pérdida de un miembro de la fuerza pública.

Este episodio resalta la vulnerabilidad de los policías que atienden emergencias durante celebraciones masivas, donde la mezcla de emociones, cantidad de personas y en ocasiones la presencia de armas de fuego propicia entornos de alto riesgo. El caso permanece bajo investigación judicial, al tiempo que la sociedad demanda esclarecer los hechos y avanzar en medidas que reduzcan la violencia contra quienes salvaguardan el orden público.

¿Por qué son especialmente peligrosas las intervenciones policiales durante celebraciones y festividades públicas?

Las intervenciones policiales en eventos festivos suelen ser más complejas debido al aumento en la convivencia social, el consumo de licor y la presencia de multitudes. Estos factores pueden incidir en conductas impredecibles o alteradas entre los asistentes, generando tensiones que rápidamente pueden escalar. La presencia de armas de fuego, como sucedió en Villavicencio, agrava el riesgo y exige a las fuerzas del orden actuar con precaución, pero también bajo presión para proteger a todos los involucrados.

El caso del subintendente Fernández demuestra que incluso en escenarios de aparente celebración, la labor policial implica grandes peligros. El deber de mediar en situaciones conflictivas no sólo requiere preparación profesional, sino también contar con protocolos que minimicen el riesgo tanto para los agentes como para la comunidad. Por ello, es fundamental que se mantenga la evaluación constante de estas intervenciones para prevenir tragedias y fortalecer la seguridad ciudadana.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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