Los casos más recientes del juego, también conocido como “el muelle”, se reportaron en Risaralda y consiste en mezclar licor, sexo y drogas. La alerta de los médicos es porque su práctica deja embarazos no deseados entre los adolescentes, enfermedades de transmisión sexual y demás problemas generados por el consumo de alcohol y drogas, explica Caracol Radio.

Uno de los testimonios que más impacta sobre la ‘ruleta sexual’ se dio en Pereira, en donde un menor, identificado por ese medio radial como Carlos Andrés, explicó que los encuentros son organizados en redes sociales y uno de los puntos de encuentro es la plaza Ciudad Victoria o parques de Dos Quebradas, en la misma capital de Risaralda.

Según explicó el joven, los adolescentes que acuden a la convocatoria se suben en un bus que los transporta a una finca, en donde consumen drogas y alcohol, y practican sexo sin algún tipo de protección. Entre las particularidades que tienen los encuentros se destaca que las relaciones sexuales se dan en zonas verdes, baños, áreas comunes y habitaciones.

Así mismo, contó que utilizan un cronómetro para contabilizar el tiempo que dura la penetración. Posterior a esto, intercambian de parejas las veces que quieran y el perdedor del juego es el sujeto que eyacule primero, cita Caracol Radio.

Para asistir a los encuentros, los adolescentes tienen que pagar cerca de 15.000 pesos, que incluyen transporte, entrada a la finca y la droga que se consume.

La particular práctica ha ganado tanta fuerza, que hay testimonios de mujeres que confiesan haber tenido relaciones sexuales con más de 20 jóvenes, sin su consentimiento, pero bajo los efectos de las drogas.

La moda de la ‘ruleta’ se conoce mucho en Risaralda, pero ya está llegando a otras ciudades de Colombia. Según Eduardo Montoya, asesor de la Fundación Plataformas, hay casos de una persona de la comunidad LGBTI que asegura que las prácticas se llevan a cabo cada fin de semana, cita W Radio.