La versión oficial de este hecho la recogió Zona Cero, que califica como “insólito” lo sucedido ya que el policía detuvo a un hombre que habría cometido un hurto en el barrio Montes, pero al momento del traslado el detenido puso resistencia. Todo esto ocurrió bajó el aguacero que azotó la ciudad el pasado jueves, en horas de la tarde.

“Se presentó un forcejeo con el presunto antisocial y los dos cayeron al cauce del arroyo”, informó el medio local, que cita a la Policía Nacional.

Otra versión del hecho apunta a que, según Emisora Atlántico, el uniformado había sacado el arma de dotación presuntamente para “intimidar a personas que se encontraban violando las medidas sanitarias contra la COVID-19”, pues estaban bañándose bajo la lluvia en un sector del arroyo.

Fue en ese momento cuando al policía “se le resbaló el arma de las manos” y fue a parar al agua, asegura el medio local, que no especifica cuál es su fuente.

Lo cierto es que en redes sociales circuló un video, este viernes, en donde se ve a un policía que camina por el arroyo en busca de su pistola, y los dos medios coinciden al decir que no la encontró.

También hay videos que muestran cómo las personas usan este arroyo de piscina, sin importar que están poniendo en riesgo su salud por no cumplir las medidas adoptadas para enfrentar el coronavirus.