En entrevista con AFP, el delegado de ese organismo en Colombia, Pierre Lapaque, señaló que la parálisis no alcanzó a los territorios cocaleros: “Podemos decir, basados en la información que tenemos ahora: en la pandemia no hubo un impacto sobre la producción de los campesinos, de los cocaleros, porque el COVID, el virus, no llegó al territorio, están aislados”, sostuvo.

Undoc reportó el miércoles una reducción en los cultivos de hoja de coca en Colombia, que es el mayor productor y exportador de cocaína del mundo, en 2019 y respecto a 2018.

Lapaque reconoce que esto se debería a que si bien “no hubo un impacto sobre la producción de los campesinos”, tampoco “hubo un impacto en el trabajo de la fuerza pública”.

Aunque la siembra, recolección y erradicación siguen sus cursos, la exportación sí ha sentido los efectos del confinamiento global, con escasez de insumos químicos y mayores controles en las rutas, según el reporte.

Aún así, el delegado advierte que los narcotraficantes se anticiparon a esto y “trataron de enviar mucha cocaína a los países de consumo, sean Estados Unidos o de Europa”, a manera de reserva.