Mauro Godoy, hijo de Sandra, relató a Noticias RCN que ella ingresó al quirófano a las 3 p. m. del pasado 13 de junio, y que hacia las 6:30 de la tarde los médicos le dijeron “al acompañante” que todo estaba “muy bien” y que se podía ir.

Sin embargo, según su testimonio al noticiero, la clínica se comunicó con los familiares de la paciente hacia la medianoche y les dijeron que debían remitirla a un hospital para hacerle unos exámenes médicos. Godoy indicó que su mamá llegó a ese lugar con “muerte cerebral”.

El hombre añadió que no sabe “a ciencia cierta qué pasó” y, en entrevista con Noticias Caracol, denunció que nadie de la familia ha podido acceder a la historia clínica de Sandra:

“Incluso, yendo con Policía me ponen un poco de peros, que yo simplemente no puedo solicitar eso. De hecho, me dicen que la única que puede solicitar esa historia clínica es mi mamá”.

Asdrúbal Guerra, vocero de la clínica, manifestó a este último noticiero que la muerte de Sandra se debió a “un efecto adverso derivado de la anestesia”. Aún así, el cuerpo de la víctima fue trasladado a Medicina Legal para determinar la causa de su fallecimiento.

Guerra agregó que la muerte de Sandra se trata de un hecho aislado, porque de 2.500 procedimientos que ha hecho el doctor que la atendió, este fue el primer deceso.

El representante de la clínica también habló con Noticias RCN y aseguró que la cirugía de la víctima “se practicó con todos los estándares de calidad exigidos por la Secretaría de Salud” y que el centro médico “no es una clínica de garaje” porque cuenta con la certificación de esa entidad.

Ambos noticieros indicaron que se espera el dictamen de Medicina Legal para esclarecer lo ocurrido.

Vale la pena mencionar que, en una semana, es la segunda mujer que muere mientras se sometía a una cirugía estética. La primera fue una peruana que se practicó una liposucción y un aumento de glúteos en Medellín.