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Las autoridades de Medellín han intensificado sus esfuerzos en el Barrio Antioquia, también conocido como Trinidad, ante su consolidación como la mayor plaza de venta de drogas en el Valle de Aburrá. Según las investigaciones de los organismos de inteligencia citados por El Colombiano, tres estructuras criminales denominadas Los Triana, Los Chivos y Los Pájaros compiten violentamente por el control del tráfico de estupefacientes en esta zona del suroccidente de la ciudad. El interés principal de estas organizaciones radica en el flujo constante de rentas ilegales que produce la comercialización de drogas, especialmente marihuana, tusi (una droga sintética) y cocaína.
Para contrarrestar esta problemática, la Alcaldía de Medellín, bajo la dirección del alcalde Federico Gutiérrez y con el respaldo del secretario de Seguridad, Manuel Villa Mejía, ha renovado su estrategia con intervenciones policiales y judiciales recurrentes y diversas. Destacan dos grandes operativos recientes en la comuna 15 (Guayabal): uno, ejecutado el 21 de enero, involucró a más de cien agentes y el uso de un helicóptero de la Policía Metropolitana para inspeccionar tejados y terrazas; en esa ocasión se detuvo a 19 personas y se decomisaron más de 16 kilogramos de distintas drogas.
La frecuencia de estos operativos varía entre semanales y quincenales y se diseñan de modos distintos. Villa Mejía precisa que algunas actuaciones están a cargo de grandes contingentes de la Policía y la Fiscalía, mientras que otras se realizan de forma selectiva, en grupos pequeños o incluso individualmente, para no perder el elemento sorpresa requerido en un entorno tan versátil. Así, la estrategia busca tanto desarticular las bandas como infundir una sensación de control estatal en la comunidad.
Las estadísticas reflejan la magnitud del desafío: 96 personas han sido capturadas en lo que va del año en ese sector, de las cuales 92 están relacionadas con tráfico y porte de estupefacientes, según la información de la Secretaría de Seguridad de Medellín. Solo el año anterior, la cifra llegó a 583 capturas en flagrancia y 21 por orden judicial.
El impacto operativo se evidencia también en los decomisos. En el año 2024, han sido incautados, solo en Barrio Antioquia, un kilo y medio de base de coca, un kilo de cocaína, 48 kilos de marihuana y 231 kilos de otras sustancias sintéticas, concurriendo además al decomiso de armas de fuego y la interceptación de cargamentos provenientes de otros puntos del país. La Secretaría de Seguridad resalta que solo en incautaciones de marihuana, el incremento fue del 233% de un año a otro; en 2024, más de tres toneladas fueron interceptadas frente a las 12 toneladas del año anterior, obtenidas también en operaciones desarrolladas en zonas vecinas como Girardota y Copacabana.
Aunque se han registrado golpes contundentes, el propio secretario Villa Mejía reconoce que interrumpir esta red criminal representa un trabajo de largo aliento. La persistencia de estos grupos y los vínculos complejos que mantienen con parte de la comunidad plantean desafíos constantes para las instituciones y su capacidad de recuperar el control territorial y social en el sector.
¿Por qué la presencia de bandas como Los Triana, Los Chivos y Los Pájaros se mantiene en el Barrio Antioquia?
La permanencia de estructuras criminales en el Barrio Antioquia está intrínsecamente ligada a la dinámica de rentabilidad que ofrece el mercado ilegal de drogas en la zona. Según la información suministrada por la Secretaría de Seguridad y la Alcaldía de Medellín, el poder de estos grupos crece a partir de la obtención de rentas derivadas del microtráfico y el tráfico a gran escala, incentivos económicos que fomentan la disputa territorial.
Además, las relaciones entre estas organizaciones y algunos sectores de la comunidad dificultan la erradicación total de estos actores. Los intentos estatales de control se ven desafiados no solo por la adaptabilidad de las bandas sino por los beneficios que ofrecen a ciertos habitantes, generando una compleja trama de lealtades y resistencias que las autoridades deben enfrentar para avanzar en su propósito.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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