Así lo aseguró la ministra de Educación, María Victoria Angulo, que se refirió en La W a la clase de religión en los colegios públicos del país, donde, dijo ella, debe existir una flexibilidad curricular con respecto a este tema.

Obviamente no es obligación para los niños y los padres que tengan que ver esta área; va acorde a sus creencias. […] Están en todo su derecho, los padres y los estudiantes que no profesan ningún credo religioso, a poder optativamente elegir otra área, me estoy refiriendo a áreas deportivas, artísticas y culturales”, afirmó la funcionaria.

No obstante, para hacer mayor claridad en el tema y garantizar la libertad de culto y de cátedra, señaló la ministra de Educación, desde 2019 se creó una mesa con 18 grupos religiosos, incluyendo ateos y agnósticos, para definir unos “estándares que puedan orientar mejor los estudios religiosos”.

El tema se pone sobre la agenda pública, luego de que el profesor de Sociología en la Religión de la Universidad Nacional, William Mauricio Beltrán, hiciera un estudio sobre la clase de religión en los colegios públicos de Bogotá.

Él concluyó, según dijo a la emisora, que la materia de religión en la capital es obligatoria y que la mayoría de profesores terminan dando enfoques del catolicismo.