De acuerdo con Semana, la excepción del Gobierno a la labor de “asistencia y cuidado a niños, niñas, adolescentes, personas de mayores de 70 años personas con discapacidad y enfermos que requieren de asistencia de personal capacitado” ha hecho que jefes les exijan a sus empleadas domésticas seguir trabajando.

El problema es que, además de exponerse durante el traslado, el 12 % de las trabajadoras que se dedican a esa labor son mayores de 60 años, población que es más vulnerable a sufrir deterioros en la salud por el coronavirus, señala la revista, que cita un comunicado firmado por 680.000 mujeres de organizaciones de trabajo doméstico.

La ministra del Interior, Alicia Arango, manifestó —de acuerdo con la publicación— que para ella el servicio doméstico no es un trabajo esencial, y no pude confundirse con el cuidado de niños y adultos mayores.

Precisamente para evitar estos casos, el Gobierno habilitó un correo para denunciar a las empresas y empleadores que estén obligando a sus trabajadores a ir a cumplir con sus labores, en tiempo de cuarenta, pese a que no están exceptuados o sin cumplir las condiciones de seguridad.

Por ese y otros “abusos”, el presidente Iván Duque dijo que iba a estudiar la posibilidad de endurecer las restricciones  y eliminar algunas excepciones, para que se cumpla la orden de la cuarentena nacional por 19 días.

Las compañías que no apliquen el teletrabajo a los empleados que pueden hacer labores desde la casa, y las que no dispongan de elementos higiénicos para el cuidado de los mismos podrían ser multadas y hasta selladas.