Édgar Orozco Victoria, reconocido empresario del sector avícola, ha decidido emprender el camino hacia el Senado de la República por el partido Cambio Radical de cara a las elecciones de 2026. Con una trayectoria de 25 años dentro de la industria avícola, Orozco comenzó su actividad empresarial en Calarcá, Quindío, y aunque actualmente reside en Barranquilla, mantiene lazos sólidos con el Eje Cafetero, región que considera fundamental en su vida y por la cual expresa una profunda preocupación ante las adversidades que sufre el agro colombiano. En una conversación con La Crónica, Orozco expuso los motivos que lo impulsaron a incursionar en la arena política y sus propuestas, centradas especialmente en la transformación de las condiciones del sector agropecuario.

La motivación de Orozco para aspirar al Congreso surge de la percepción de abandono que, según relata, siente el sector productivo frente al Estado. Afirma que su postulación es una respuesta colectiva de los empresarios y productores que solicitaron una voz auténtica dentro del poder legislativo. Durante una reunión de gremios realizada a inicios de 2025, los participantes identificaron la necesidad de contar con representantes directos, íntimamente relacionados con las dificultades cotidianas de los empresarios y agricultores. Orozco destaca que, a diferencia de quienes toman decisiones desde un escritorio y carecen de experiencia en el terreno, quienes han enfrentado desafíos reales pueden promover leyes verdaderamente alineadas con la realidad nacional.

En cuanto a su historia personal, Orozco recuerda que la vocación empresarial es heredada de su padre, quien desde joven se formó en avicultura y transmitió a su familia los valores del esfuerzo y la honestidad. Apoyado por su esposa e hijo, ambos provenientes de Armenia, Orozco sostiene que parte importante de su vida e identidad está unida al Quindío y a su comunidad.

El recorrido de campaña de Orozco abarca varias regiones del país, incluyendo Santander, Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca y el propio Eje Cafetero. En su primera visita al Quindío como precandidato, percibió el descontento generalizado hacia las figuras políticas convencionales y el deseo de una renovación sustentada en propuestas frescas y prácticas.

Respecto al contexto nacional, Orozco manifiesta su preocupación por los impactos de las decisiones gubernamentales en asuntos como el aumento del salario mínimo y la emergencia económica, a su juicio adoptadas con énfasis ideológico. Considera que la burocratización y el incremento en la dependencia estatal socavan el empleo y la sostenibilidad empresarial, poniendo como ejemplo el éxodo de millones de venezolanos debido al deterioro del ambiente de negocios en su país. Según relata, aplicar un escenario similar en Colombia equivaldría a desplazar entre 15 y 16 millones de personas, cifra similar a la suma de poblaciones de Bogotá, Cali, Barranquilla y Medellín.

Entre las prioridades que propone abordar desde el Congreso, Orozco resalta la urgencia de invertir en la recuperación y mantenimiento de las vías terciarias, factor clave para el éxito de la producción rural. De acuerdo con cifras de la Sociedad de Agricultores de Colombia, de los 200.000 kilómetros de vías terciarias existentes en el país, el 60 % se encuentra en mal estado, lo que impacta negativamente las posibilidades de comercialización para los productores. Asimismo, subraya la necesidad de reducir los trámites y obstáculos para la formalización empresarial, con el objetivo de dinamizar la economía y motivar el espíritu emprendedor.

¿Qué abarca el término "vías terciarias"?

Las vías terciarias, mencionadas por Édgar Orozco en la entrevista con La Crónica, son aquellas carreteras rurales que posibilitan el acceso y la movilidad desde los centros de producción agrícola hacia las cabeceras municipales y las ciudades principales. Su importancia radica en facilitar el traslado de productos del campo a los mercados, pero, según los datos citados de la Sociedad de Agricultores de Colombia, gran parte de estas vías están en condiciones precarias, afectando directamente la competitividad y rentabilidad de los productores rurales.

Explorar la situación de las vías terciarias es fundamental para comprender los retos estructurales que enfrenta el sector agropecuario. Mejores conexiones viales significan menores costos de transporte y una mejor calidad de vida en el campo. Abordar esta problemática resulta clave para cualquier política pública orientada a revitalizar la economía rural y potenciar el sector agrícola nacional.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.