Leidy Cardona, una vendedora de joyas le dijo a RCN Radio que no se pudo quedar en casa porque debe velar por la alimentación de sus hijos.

En medio del desespero económico que significa perder un día de trabajo, Cardona cuestionó: “Con qué le doy de comer a mis hijos, yo vivo del sustento diario”.

Otra trabajadora informal —pero de frutas en el barrio Restrepo de Bogotá—, identificada como Jenny Segura, le dijo a la emisora que ese sector de la economía no tuvo la oportunidad de abastecerse como sí pudieron hacerlo otras personas.

“La pandemia es muy grave, pero es más grave que yo no lleve dinero para mis hijos”, sostuvo la mujer, que advirtió que saldrá a trabajar durante todo el puente festivo, tiempo que durará la medida.

Además de Jenny y de Leidy, un hombre de la tercera edad le dijo a ese medio que si no salía a vender sus dulces no tendría con qué alimentarse.

“¿Si me quedo en mi casa, quién me va a mantener?”, dijo el vendedor, de 73 años de edad.