En su aclaración, hecha en media página de la edición impresa de este domingo de El Tiempo, los chinos manifiestan su “descontento” por la nota del medio, emitida en el noticiero del mediodía el 30 de junio, pues, según ellos, fue hecha como parte de una “campaña sistemática para desacreditar” a los miembros de esa comunidad en Colombia.

En ese sentido, los extranjeros aseguran que “los comerciantes chinos en el sector de San Victorino no son una mafia. No son delincuentes. No contratan sicarios (su costumbre es la de entregar los problemas a las autoridades. Y no han generado amenazas de muerte a los empresarios colombianos del sector”.

Y es que en el informe de Noticias Uno, comerciantes colombianos aseguraban que chinos los estaban amenazando para, aparentemente, controlar el mercado de San Victorino, y que no denunciaban ante las autoridades por temor.

Los empresarios chinos de San Victorino se defendieron diciendo que, además de ser “comerciantes legales y partidarios de la competencia leal”, “son generadores de empleo”, pese a que en ese sector son “minoría”.

“la comunidad china genera 50.000 empleos a nivel nacional y los comerciantes de San Victorino están generando alrededor de 500 empleos a colombianos”, aseguran.

Finalmente, los extranjeros dijeron sentirse agradecidos con Colombia, y manifestaron su interés por ayudar a “extender lazos de amistad y hermandad entre las dos naciones”.